viernes, 6 de septiembre de 2013

Flema Británica

Hola de nuevo chavalada.
Hacía mucho tiempo, demasiado, que tenía abandonado este blog, y quiero volver a escribir cuando me apetezca sin que sea una obligación, e intentaré no escribir demasiado en cada entrada, queriendo con esto conseguir dos cosas, que sea más ligero de leer para todos aquellos que entren, y para mí mismo, buscar menos documentación, ya que me llevaba demasiado tiempo preparar una entrada.

Este verano estuve en los estudios que la BBC tiene en Londres, visita muy recomendable, allí nos explicaron toda la vida y milagros de esta corporación. Para ser lo que son en la actualidad han pasado por mucho, y durante la II GM dieron el do de pecho de muchas maneras, algunas realmente alucinantes, hoy me centrare en un hecho que pudo cambiar (o no) los acontecimientos futuros de Gran Bretaña en esta guerra.
Hacía ya 39 días que la Luftwaffe sometía casi a diario con bombardeos metódicos a Londres y otras ciudades, pero la mayor parte de los bombardeos se la llevaba la capital, a esta operación se la llamo "Blitz", relámpago,y duro 7 meses, eran raids con objetivos claros marcados en rojo, y bombas aleatorias en toda la ciudad. Los nazis querían provocar la mayor destrucción posible, sobretodo en sus bases aéreas, para intentar sacar a Inglaterra de la guerra y/o una invasión terrestre. Tuvieron bastante éxito hasta que se metieron en el frente oriental, las defensas británicas eran muy pobres y los bombarderos alemanes hacían blanco muy fácil con muy pocas pérdidas. Estuvieron a punto de derrotar definitivamente a la RAF, lo que hubiera supuesto una invasión a todos los efectos.
Para la población civil fue un infierno, era muy pesado estar todos los días atentos a las sirenas que avisaban de bombardeo, ir corriendo al refugio más cercano y dormir en el metro muchos días, aún así, 43.000 civiles murieron en estos ataques y un millón de edificios fueron destruidos en toda Gran Bretaña. La moral de los londinenses se mantenía firme, pero se podía quebrar en cualquier instante, debido a la presión a la que estaban sometidos a diario, con destrucción y muerte por doquier.


Aquí entra en escena la British Broadcasting Corporation, o BBC, emitiendo radio desde 1922 y ganándose con el paso de los años una credibilidad e independencia que aún dura. Su sede se llamaba (y llama) Broadcasting House y está en Portland Place, Londres.
Desde allí se emitía todos los días una programación muy estudiada para mantener informados a sus oyentes y, sobre todo, mantener la moral alta mediante música, teatro radiofónico, emisiones en directo de música a cargo de bandas desde fábricas, entrevistas desde el propio frente o puestos de mando, o retransmitiendo en directo combates aéreos desde los acantilados de Dover. Ahí es nada. En aquella época se calcula que entre un 60 y un 70% de la población adulta escuchaba la BBC, este es un dato muy importante para lo que luego vamos a contar.
La moral no podía decaer, y a ello se dedicaban los trabajadores de la BBC en cuerpo y alma.


El 15 de octubre de 1940, y siendo poco más de las 20 horas, los vigías hacen sonar las alarmas avisando de un inminente bombardeo sobre la ciudad, el retén que había siempre en la BBC las 24 horas (y en otros edificios importantes) permanece alerta. Muy poco tiempo después una bomba de acción retardada de 226 kg. entra por una ventana del séptimo piso, se abre paso edificio abajo y queda alojada en el quinto piso, concretamente en el archivo musical. Rápidamente se dirige allí personal del retén, solían ser todos civiles (y trabajadores) entrenados para estos menesteres, intentan moverla, a mano, por supuesto...pero no hacen ni mención cuando explosiona, siete muertos.
En ese mismo instante, un locutor llamado Bruce Belfrage está dando en directo las noticias, la explosión es muy cerca, él ni se inmuta, cubierto de polvo y hollín y con el estudio seriamente dañado, hace una muy breve pausa y continúa leyendo y hablando al micrófono como si tal cosa.
Los oyentes escucharon en directo, repito, EN DIRECTO, la explosión y se dieron perfecta cuenta como Belfrage hizo caso omiso de la misma, y siguió como si nada hubiese pasado, estaba mandando un mensaje alto y claro a la población, "Por muchas bombas que nos tiréis, no nos rendiremos"
Sólo llevaban 39 días de bombardeos, ¿Pero os imagináis que hubiese pasado si el locutor hubiese entrado en pánico o hubieran suspendido la emisión? Millones de personas habrían dejado de tener un soporte moral tal y como lo habían tenido hasta ese mismo día, y muy probablemente se hubiesen derrumbado con el paso de los días y los consiguientes bombardeos.



Esta entrada se la dedico a @zafarranchopod Zafarranchopodcast un auténtico crack. Os recomiendo a todos que escuchéis su podcast.