Hola de nuevo chavalada.
Hacía mucho tiempo, demasiado, que tenía abandonado este blog, y quiero volver a escribir cuando me apetezca sin que sea una obligación, e intentaré no escribir demasiado en cada entrada, queriendo con esto conseguir dos cosas, que sea más ligero de leer para todos aquellos que entren, y para mí mismo, buscar menos documentación, ya que me llevaba demasiado tiempo preparar una entrada.
Este verano estuve en los estudios que la BBC tiene en Londres, visita muy recomendable, allí nos explicaron toda la vida y milagros de esta corporación. Para ser lo que son en la actualidad han pasado por mucho, y durante la II GM dieron el do de pecho de muchas maneras, algunas realmente alucinantes, hoy me centrare en un hecho que pudo cambiar (o no) los acontecimientos futuros de Gran Bretaña en esta guerra.
Hacía ya 39 días que la Luftwaffe sometía casi a diario con bombardeos metódicos a Londres y otras ciudades, pero la mayor parte de los bombardeos se la llevaba la capital, a esta operación se la llamo "Blitz", relámpago,y duro 7 meses, eran raids con objetivos claros marcados en rojo, y bombas aleatorias en toda la ciudad. Los nazis querían provocar la mayor destrucción posible, sobretodo en sus bases aéreas, para intentar sacar a Inglaterra de la guerra y/o una invasión terrestre. Tuvieron bastante éxito hasta que se metieron en el frente oriental, las defensas británicas eran muy pobres y los bombarderos alemanes hacían blanco muy fácil con muy pocas pérdidas. Estuvieron a punto de derrotar definitivamente a la RAF, lo que hubiera supuesto una invasión a todos los efectos.
Para la población civil fue un infierno, era muy pesado estar todos los días atentos a las sirenas que avisaban de bombardeo, ir corriendo al refugio más cercano y dormir en el metro muchos días, aún así, 43.000 civiles murieron en estos ataques y un millón de edificios fueron destruidos en toda Gran Bretaña. La moral de los londinenses se mantenía firme, pero se podía quebrar en cualquier instante, debido a la presión a la que estaban sometidos a diario, con destrucción y muerte por doquier.