viernes, 13 de septiembre de 2013

Tanto Como Vos

Hoy, 13 de septiembre de 2013, se cumplen 800 años de la muerte de Pedro II en la batalla de Muret (Francia). Rey de Aragón, conde de Barcelona y señor de Montpellier.
Muere en batalla, 1213, al frente de sus tropas, por defender su protectorado de allende los Pirineos, recibidos por casarse con María de Montpellier, un gran territorio a sur de Francia. El jaleo viene a partir del tema cátaro que surge en sus territorios, la iglesia romana no ve con buenos ojos esta nueva corriente, a la monarquía francesa tampoco el gusta en demasía (y ve con mucha envidia) ya que en estos territorios empieza a surgir una potente economía, así que se unen los dos para erradicar el "problema".
Pedro II es permisivo con el catarismo, hasta cierto punto, pero se encuentra ante un cruel dilema, es vasallo del papado desde 1204, como muchos reyes cristianos en aquella época, el papado quiere eliminar el catarismo que está en sus territorios, este, la monarquía francesa, los barones y poderes de la zona se unen, y a Pedro no le quedan más narices que defender sus posesiones, resultado, guerra.
La batalla de Muret es una chapuza de proporciones épicas para los intereses del propio Pedro II, que muere, y para el reino de Aragón, que pierde un extenso territorio más allá de los Pirineos, además fue excomulgado por el Papa Inocencio III y no permitió que su cuerpo se enterrara en su propio reino, hasta que otro Papa, Honorio III un poco más tarde sí lo autorizó,  se le enterró en Santa María de Sigena...fuera de sagrado, vamos, lo peor que le podía pasar a un cristiano muerto, rey y de sobrenombre "Católico".
Pedro II fue un rey regulero tirando a malo, pero ahora me quiero centrar en la parte que mola de esta historia, o de la leyenda.



Pedro II, al igual que Sancho Ramírez o Pedro I, eran vasallos del Papa, algo que para un joven reino era necesario para legitimar su reinado "ante los ojos de dios".
Es el primer de rey de Aragón que fue coronado y ungido con todas las de la ley, de aquella época, claro, ocurrió en Roma en el monasterio de San Pancracio en el año 1204. A partir de aquí y por concesión de la Santa Sede serían coronados en La Seo de Zaragoza.
Está más que documentado y es real como la vida misma que el rey juraba su cargo ante representantes de las Cortes y el Justicia de Aragón, entre otros, y que los primeros le hablaban en estos términos, y el rey debía acatar y jurar:

"Nos, que valemos tanto como Vos, que no valéis más que Nos, os juramos como Príncipe y heredero, con la condición de que conservéis nuestras leyes y nuestra libertad, y haciéndolo Vos de otra manera, Nos no os juramos"

Lo que no se sabe con total seguridad es a partir de que rey se inicia este juramento, unos hablan a partir de Pedro II, y otros que a partir del siglo XIV-XV. Quizá sea esto lo de menos, lo de más es el significado de tal juramento.