viernes, 13 de marzo de 2009

Ramses, el Viajero de la Eternidad



El título puede sonar incluso exagerado, pero cuando se habla de Ramses II, Usermaatra Setepenra, Ramsés Meriamón, Ramsés el Grande, Toro Potente, Amante de la Justicia, Defensor de Egipto, Vencedor sobre los Extranjeros, Engendrado por Ra, Potente y Duradero, Grande en el Triunfo, Amado de Amón...os aseguro que me quedo corto y de largo además.
Murió con 90 años y reinó durante 67, y por lo que parece no lo hizo nada mal, fue una de las primeras personas que de si mismo hizo una marca reconocida, tan reconocida que llega hasta nuestros días.

Corría el año 1.858 cuando un francés, llamado Auguste Mariette, crea el primer servicio de protección para los monumentos faraónicos, a esta persona le debemos en gran parte el que hoy podamos disfrutar de esta gran civilización y del legado que nos dejaron. Se empezó a controlar a saqueadores, los pillajes, los robos y atropellos que estas obras de arte sufrían a cargo de los amigos de lo ajeno. De esta manera en 1.881 se descubre a una banda de saqueadores que surten al mercado negro con unas obras que desconciertan a los egiptólogos, provienen del Valle de los Reyes y lo que allí ven les deja boquiabiertos, decenas de tumbas de los faraones del Imperio Nuevo, muchas de ellas saqueadas y en pésimo estado. Entre ellas sobresale, no por la decoración y tesoros, si no porque se encuentra el sarcófago y la momia del más grande, Ramses II.
Se decide actuar rápidamente y sacan en tan sólo dos días varios sarcófagos, digo sólo dos días ya que para sacar algunos tuvieron que sudar sangre, literalmente. Por tierra los llevan hasta Luxor y por barco hasta El Cairo, la noticia del descubrimiento de la momia del faraón y su traslado por el Nilo se corrió como la pólvora. Miles de personas esperaban el paso de Ramses y como en otras épocas, las mujeres lloraban y se echaban tierra a los cabellos, los soldados se cuadran ante su sola presencia, los fellahin, los fieles fellahin, los mismos que levantaron Egipto con sus brazos, mostraban un profundo dolor y consternación hacia su soberano...2.830 años después.

Años más tarde, en 1.975, Francia quiere organizar en el Louvre una exposición por todo lo alto sobre el Antiguo Egipto y cuya pieza principal es la momia de Ramses II, desgraciadamente está en pésimas condiciones, debido a la exposición de muchos años en sitios con humedad y luz inapropiadas en el Museo de El Cairo.
Ramses tiene que ir de manera urgente al médico y tiene que ser en París, ya que en El Cairo carecen de medios apropiados. El sacar de Egipto a un faraón no es tarea fácil y exige que los dos presidentes de ambos países, Anuar el-Sadat y Valéry Giscard d´Estaing lleguen a un acuerdo y que el gobierno francés tome a su cargo a Ramses, con toda la responsabilidad que ello implica.
El 26 de septiembre de 1.976 un camión abandona el museo de El Cairo y se dirige hacía el aeródromo, está escoltado por un fuerte contingente del ejército Egipcio, saben a quién dan protección, al general Ramses, el vencedor de Qadesh.
Ese día soplaba un viento de unos 150 Km/h, causas más que justificadas para que el avión no pudiese despegar del aeropuerto, pero justo cuando están embarcando el viento cesa de repente, el dios Amón lo ha parado sabiendo que su protegido va a emprender un viaje muy importante...bueno, no fue Amón ¿o si?, lo cierto y real es que el viento se paró con las consiguientes miradas de los presentes hacia Ramses ¿Habría hecho otro "milagro"?.
Este viaje está lleno de detalles con miradas al pasado, a un pasado de mas de tres mil años pero sin embargo tan cercano, los miembros de la comitiva que van en el avión, franceses y egipcios, casi todos científicos, doctores, médicos y arqueólogos piden por favor al piloto que pase por encima de las Pirámides de Gizah, este detalle cargado de emoción y significado hace llorar a varios de los integrantes de la comitiva, sobre todo a los egipcios.

A las 5 de la tarde de ese mismo día el avión aterriza en la base militar de Bourget-Dugny, el gobierno egipcio pide al francés que se trate al "embajador" con el debido respeto y discreción. De este modo lo reciben la ministra de Universidades, el general comandante de la casa militar del presidente d´Estaign, el embajador de Egipto, el comandante de la base militar y le rinden honores de jefe de estado Coraceros de la Guardia Republicana.
Un par de detalles más, la caja donde iba la momia estaba recubierta por una tela bordada con la heráldica del faraón, tres plantas de papiro. En el viaje desde la base hasta el Museo del Hombre donde lo "curan", pasan por la plaza de la Concordia y dan una vuelta al obelisco, este obelisco de granito rosa fue mandado construir por Ramses II delante del templo de Luxor, como diciéndole, chatín, aquí lo tienes.

Toda esta movida para salvar a la momia del faraón fue gracias a la constancia y cabezoneria de esta señora, Christiane Desroches Noblecourt. Y para saber más sobre este personaje un libro de esta misma mujer, un libro que me regalaron y es apasionante : Ramses II, La verdadera historia

No se si la historia esta os va a llegar o no, a mi si y os explico.
En el verano de 2008, creo que en Junio, estaba en Huesca trabajando, me enteré que iban a trasladar desde San Pedro el Viejo los restos de Ramiro II "el Monje" para hacer obras de remodelación en el panteón y para el estudio de los restos, y allá que me fuí. Poco antes del mediodía salen dos personas y llevan una urna pequeña de metacrilato con los restos del rey aragonés, la emoción que sentí fue bastante grande, ya que no veia los huesos que allí estaban, veía y tenía delante al último rey del reino de Aragón, el mismo de la Campana de Huesca.