lunes, 16 de diciembre de 2013

La Real y Las Reales Atarazanas de Barcelona

Este pasado fin de semana he estado en Barcelona de visita, había estado otras muchas veces, pero siempre metido en un pabellón de deportes, practicando Kendo, y la verdad, Barcelona no la conocía.
Me he llevado un par de sorpresas muy agradables, hablaré de una de ellas, las Reales Atarazanas y la réplica de la galera insignia, llama Real, desde la cual don Juan de Austria comandaba la flota cristiana en Lepanto. Fue construida en 1971, con motivo del 4 centenario de la victoria.

Hoy en día las Reales Atarazanas son la sede del Museo Marítimo de Barcelona, el edificio primigenio fue la sede del arsenal de galeras al servicio de la Corona de Aragón, pudiéndose construir hasta 30 naves a la vez, fueron mandadas levantar por Pedro III el Grande a finales del siglo XIII.
Con el paso de los siglos el edificio sufrió varias ampliaciones hasta que en 1745 la fabricación de galeras se traslada a Cartagena, dando paso a un nuevo uso, fábrica de cañones y parque de artillería, en 1935 el Ejército cede a la ciudad de Barcelona la gestión de las instalaciones, y a partir de 1941 es la sede del Museo Marítimo. En 1976 fue declarado Monumento Histórico y Artístico.
Además durante estos últimos 4 años se ha procedido a excavaciones arqueológicas, encontrándose una necrópolis romana y hallazgos que suponen saber mucho más de cómo era la Barcino romana y como ha cambiado la línea de costa desde aquel entonces.
El edificio, tal y como está ahora mismo, es una maravilla, gracias a la última restauración que fue entre 2010 y 2012. Es el único en Europa en su género.

Pero lo mejor está dentro, la réplica de la Real. Por más que hayas leído al respecto de Lepanto y sepas como eran estas naves, hasta que no he visto en persona la embarcación en cuestión, no me he hecho una idea clara. Además entré el primero y estaba sólo, pude dar varias vueltas alrededor de la galera en absoluto silencio. IMPRESIONANTE.

El siglo XVI es el siglo de oro de las galeras, dueñas y señoras del mediterráneo, naves construidas para el combate en el Mare Nostrum, con poco calado, indicadas para moverse por aguas poco profundas e ideales para operaciones anfibias. Por contra, naves poco maniobreras y muy poco estables, por lo tanto utilizadas sólo de marzo a septiembre y no válidas para otros mares, como el Atlántico, mucho más bravo que el Mediterráneo.
La Real era un pelín más grande que la media, con 60 metros de eslora, 6.2 de manga y se calcula que en Lepanto su dotación era de 400 personas, entre infantes del Tercio y marinería y unos 180 remeros (chusma). Se botó en 1568 y fue construida exactamente donde está ahora mismo su réplica.

El día del combate los abordajes entre naves enemigas fueron constantes, pero lo que se dio entre la Real de don Juan y la Sultana de Alí Pachá, Gran Almirante de la flota imperial turca, fue de película. La Sultana, la galera mejor y más rápida de la flota otomana se lanzó sola, bogando a gran velocidad, contra la Real, esta estaba con su escolta, que enseguida trabó combate con la oriental, algo más tarde llegó la escolta otomana y durante más de dos horas se produjeron combates en ambas cubiertas, la cosa pintaba negra ya que varias galeras turcas consiguieron llegar al lugar reforzando a los suyos, pero don Álvaro de Bazán en retaguardia llegó raudo con hombres frescos que decantaron la balanza, un soldado español llegó hasta Alí Pachá, ya herido y le cortó la cabeza, la suerte estaba ya echada.

En definitiva, una visita que debe de hacerse obligatoriamente, tanto por el contenido como por el continente.



Un par de vistas de la "carroza", magníficamente adornada en este caso, aquí se alojaba la plana mayor y servia como cuartel general, tenía el único mueble cómodo de la embarcación, la butaca del capitán. Se ven los tres fanales (faroles) que llevaba la Real, ninguna otra llevaba tres.



 Más de lo mismo, desde un lateral, donde se aprecia aún mejor las pinturas y adornos.



 Desde esta perspectiva se vería bien la "palamenta", o conjunto de remos, que ahora no tiene, pero que en algún momento si los ha tenido, incluso en algún momento se podía subir a ver la Real desde dentro, ahora están cambiando la exposición, ya te lo avisan, y es probable que debido a los cambios no se pueda ver en su totalidad.





En estas dos fotos casi idénticas se aprecian muy claramente el "espolón" o "ferro", rematado por una figura de Neptuno armado con su tridente y montando un delfín. Y sobre todo la "arrumbada", que es esa especie de doble piso que hay justo detrás del "ferro", en la parte de abajo se colocaba parte de la artillería, en ambos pisos y a lo largo de la nave y cubiertos tras una "empavesada" se colocaban los tiradores con sus arcabuces. Al acercarse a una galera contraria barrían la cubierta enemiga a base de fuego artillero, luego venia el abordaje, el combate cuerpo a cuerpo.
También faltan en la réplica los dos mástiles y el trinquete, situado en la "arrumbada".