martes, 4 de agosto de 2009

Mediohombre


Blas en frac.


Pero más entero que muchos.
Don Blas de Lezo y Olavarrieta está en la cúspide del panteón de nuestros marinos ilustres, allí podemos encontrar una placa conmemorativa al lado de Churruca, Gravina, Álvaro de Bazán, el marques de la Ensenada, Magallanes y Mendez Núñez por poner unos ejemplos. Sobre todos ellos sobresale, y es mi opinión, Blas de Lezo, un guipuzcoano aguerrido y "muy echao p´alante" y que a lo largo de toda su vida en la mar dio muestras para dar y vender de valor e inteligencia, adelantado a su tiempo, noble, leal, ingenioso...pero olvidado e incluso vilipendiado por sus contemporáneos, por supuesto esto sólo pasa en este país. Me recuerda y mucho a lo que paso con Gonzalo Fernández de Córdoba "El Gran Capitán" y la Cuentas pedidas por Fernando el Católico.

Nace el 3 de Febrero de 1.689 en Pasajes, como todo el pueblo en casi su totalidad se dedica al mar y derivados, Blas no va a ser menos. Hay que destacar para entender la época en la que estamos que entre Francia y España hay un buenrollismo acongojante y existen colaboraciones muy estrechas entre la marina francesa y española, bueno la marina española casi no existe, los Austrias están en las últimas y eso se nota en todo el país, pobreza, ruina, bancarrota, etc...un panorama desolador.
Un jovenzuelo Blasín con apenas 12 años se enrola en 1.701 como guardiamarina en la armada francesa. Hoy con doce años a lo máximo que se puede aspirar es a batir el record de imbatibilidad en la PS3 con el FIFA 2009 y llorar como un becerro para que te den 60 € tus padres y poder comprarte otro juego más. Los tiempos cambian.
En 1.704 estalla la Guerra de Sucesión en nuestro país y Europa, Carlos II no deja descendencia y se meten de yoyas Austrias y Borbones, los primeros españoles y franceses, los segundos españoles, ingleses y demás que se querían apoderar del trono español vacío. No tarda en extenderse más tarde a América. Esta guerra dura hasta 1.713 y es aquí donde Lezo aprende, sufre y gana para luego hacerse más grande.

La batalla naval más grande de esta guerra se produce frente a Velez-Málaga en 1.704, armada franco-española frente a la anglo-holandesa, victoria de los primeros. Blas está embarcado en el Foudroyant, un impresionante navío de 104 cañones y nave capitana de la flota francesa al mando del conde de Tolouse. Aquí se empieza a forjar la leyenda de nuestro personaje.
Lezo se distingue ya como un marino ejemplar y da muestras de un valor casi rayano en la locura, no nos extraña pues que una bala de cañón le destroce la pierna izquierda tendiéndosela que amputar por debajo de la rodilla. En la operación Blas no dice esta boca es mía y no profiere juramento alguno (algo muy típico en nuestro lares), ni tan siquiera queja o grito. Tiene quince años y la anestesia general no existe. Un dato más que curioso, en la nave capitana inglesa, el Shrewsbury, va a bordo un guardiamarina cinco años más mayor que Lezo llamado Vernon ¿os suena?
Por supuesto estas actitudes no pasan desapercibidas por sus superiores, es ascendido a alférez de Navío (alférez de bajel de alto bordo) por el mismo rey Luis XIV, también se le ofrece ser asistente de cámara en la corte de Felipe V. Lezo rechaza esta amable propuesta ya que lo único que quiere es oler el salitre, aprender rápido y convertirse en el mejor, y a fe que lo consiguió.
Una vez recuperado siguió con su carrera en diferentes barcos franceses (España no tenía flota) patrullando por todo el Mediterráneo, abasteciendo las ciudades sitiadas de Palermo y Peñíscola, hostigando el comercio genovés. Es tan cojonudamente bueno que todos los barcos que apresa (por lo menos de dos de ellos se tiene constancia) tiene permiso de llevarlos a su pueblo, Pasajes, todo un honor.


1.706. Barcelona está sitiada por tierra por las tropas de Felipe V españoles y franceses, por mar las tropas contrarias y amigas de Carlos III, ingleses intentan hacerles frente. A Blas se le da el mando de unas flotillas para que rompa el cerco inglés y aprovisiones de armas y alimentos al ejercito de Felipe V. Lezo se dirige con su flotilla hacia Barcelona pero se ve rodeado por varios navios ingleses, entre ellos el Britannia en el cual también iba como guardiamarina Vernon (y van dos)
¿Qué hace para escapar? sobre las cubiertas de los barcos de su flotilla ordena quemar sobre unas parrillas paja húmeda para con la humareda resultante pasar como un fantasma y a cañonazos entre los barcos ingleses, no acaba aquí el ingenio del vasco, ya que para cañonear carga con unos casquetes de armazón delgada con material incendiario dentro, con la intención de incendiar los buques británicos. Aunque también se cuenta que no fue tan romántico, que la humareda la consigue quemando varios barcos de su flotilla. Me quedo con la primera opción, la segunda es bastante gratuita a mi modo de ver.
En 1.707 y ya como teniente de navío es destinado al puerto de Tolon, donde se distingue en la defensa del fuerte de Santa Catalina ante las fuerzas del duque de Saboya, aliado inglés. Es su primer contacto con el combate en tierra y se acordará toda su vida. Una esquirla procedente de la muralla le revienta el globo ocular izquierdo con un dolor inhumano. Esto sólo les pasa a los que están en el frente y no detrás de un escritorio.

De 1.707 a 1.710 se convierte en el azote británico, lo mandan al puerto atlántico de Rochefort y desde allí apresa varias decenas de barcos ingleses, en una de estas rinde y apresa a 10 barcos a la vez.
Poco después se da el famoso combate contra el Stanhope, un navío ingles de 70 cañones y 600 personas a bordo. Lezo comandaba una fragatilla llamada Valeur de apenas 36 piezas artilleras. La Valeur la componían tropa y marinería de Francia y España, unos 250 en total. Nada más aparecer por el catalejo el Stanhope, todo un East Indiaman, o lo que es lo mismo, un gran navío que hacía los viajes a la India y cargado hasta arriba, Lezo pensó que no podía dejar de escapar esa oportunidad de darle en los dientes al enemigo, la desigualdad de fuerzas era un pequeño contratiempo sin importancia.
Hacía falta mucho valor y mucho ingenio para inclinar la balanza de su parte, pero de eso Lezo iba más que sobrado. Dio una arenga a los de abordo y comunicó a sus oficiales órdenes precisas de como iban a hacer para rendir al británico. Disparar los dos cañones de caza (menores) aún sin llegar al blanco, los ingleses engañados dispararían su andanada de babor, aguantar esa primera andanada como fuera, luego disparar con los 18 cañones de la Valeur de babor y cambiar de bordada para darle con los de estribor. Lezo contaba con la mayor maniobrabilidad de la fragata en contra de la pesadez del navío que encima venia cargado.


La Valeur remolcando al Stanhope. Nótese como a este último le faltan el palo de mesana y el mayor

La cosa salió a la perfección, de la primera andanada del Stanhope sólo les llego dos balas de 40 cañonazos, la Valeur se acercó un poco más y descargó 18+18, en la segunda tanda reventó el palo de mesana del inglés y dejó muy tocado el mayor, lo que hizo que se escorará peligrosamente. A todo esto el Stanhope seguía disparando pero la Valeur revoloteaba alrededor y no dejaba el blanco fácil. Al pasar por popa para "limpiar" la cubierta inglesa, la Valeur recibió dos pepinazos de los dos cañones pesados que hicieron crujir hasta la última cuaderna pero aguantó, sin embargo todos los disparos de la fragata dieron en el blanco. Hicieron dos pasadas más hasta tirar el palo mayor, una vez que este cayó se dispusieron para el abordaje.
Si a algo tenían miedo los ingleses, grandes marinos, era el abordaje de un barco español o en su defecto por marinería española sea cual fuere la bandera del navío. En tierra firme como era la cubierta de un barco la infantería española era brava, poderosa y prácticamente invencible, algo debieron de aprender de sus batallitas durante siglos contra turcos y berberiscos, que no eran mancos.
Lo dicho, garfios, sables, espadas y pistolas rulaban por la Valeur, por el Stanhope lo único que rulaba era el miedo, en el mismo momento que un garfio tirado desde la fragata se agarró al Stanhope los ingleses se sabían perdidos. El cañoneo incesante al que habían sometido al inglés se notaba pero aún había marinería dispuesta a dar mal, nada más que la proa toco la popa del navío los nuestros se tiraron como mastines a la nuez del oso ingles, sin dejar títere con cabeza hasta que se rindieron. Para no faltar a la costumbre Blas fue herido y a la vez fue ascendido a capitán de fragata.

Hacia 1.712 Lezo pasa a servir a la nueva Real Armada española, con la guerra de secesión ya acabando y un distanciamiento cada vez más grande por distintas causas entre los reinos francés y español. Hasta ese momento toda su vida militar la pasa a bordo de barcos franceses. Bajo el mando de Don Andrés del Pez (un nombre muy apropiado para un marino), como viene siendo ya una norma en cada misión asignada sobresale y es ascendido a capitán de navío por recomendación de este.
La guerra de secesión ya ha acabado...casi, los seguidores de los Austrias aún tienen Barcelona bajo su control y siguen batallando por Cataluña, para allá que van la flota de Pez y Lezo para bombardear y sitiar Barcelona, el 11 de Septiembre de 1.714 en uno de estos combates se acerca en demasía y recibe un balazo en un brazo seccionándole varios tendones de su antebrazo derecho, lo que practica mente lo dejo manco para toda la vida. Con 25 años cojo, manco y tuerto ¿Quién da más?.
Más tarde se dirige hacía Mallorca a bordo de Nuestra Señora de Begoña tomando parte en la fuerza de ocupación de la isla que se toma sin dar ni un solo tiro, acaba por fin la Guerra de Sucesión.

Al año siguiente toma el mando del Nuestra Señora del Carmen y se dirige a La Habana para traer de vuelta lo que se pudo salvar de un naufragio ocurrido un año antes, se entiende que oro y plata.
A su regreso a Cádiz espera nuevas órdenes y estas llegan. Felipe V quiere hacer una limpia de las costas del Perú, tan importantes para nuestro imperio, de golfos y maleantes. Pero hay que hacer tanto y hay tan pocos barcos que se hace lo que se puede, encima había que reorganizar la nueva flota española en América, casi nada lo del ojo y lo llevaba en la mano. España tenía muy pocos barcos y tuvieron que contratar a un corsario francés, un tal Martinet que lleva tres navios de su propiedad más el Nuestra Señora del Carmen que pasa a estar bajo mando de Urdizu y además se cuenta que Lezo no esta en ese barco como segundo, si no que manda una fragata llamada La Peregrina.
Se dirigen al puerto del Callao, Perú, por supuesto tenían que doblar el Cabo de Hornos, una proeza, los franceses lo consiguen, pero Blas y Urdizu no pueden debido a una tormenta, tienen que ir a Buenos Aires y lo intentan de nuevo pasado el invierno austral, Lezo lo consigue en marzo de 1.718 pero Urdizu no, este lo hará al año siguiente. Mientras tanto los franceses se dedican a lo que han ido a hacer, a limpiar, y limpian bien, capturan 6 naves también francesas (lo que hace el dinero), después de algunas capturas más Urdizu que ya ha pasado al otro lado se hace con el control de la flota y Martinet se va a España a cobrar lo que se le debe, cinco años después de llegar.
La Peregrina ya no está para muchos trotes así que la desguazan, sólo queda un navío operativo, menos mal que los comerciantes peruanos sufragan la construcción de dos nuevos, esto no lo hacen por que si, si no porque debían dinero a la corona. Con estos tres navios Lezo va haciendo cositas. Se me olvidaba, el 16 de Febrero de 1.723 es ascendido a Almirante General de la Armada (con 34 años!!!!!!).


Una tarde de domingo se encuentra en la mar y de repente por el horizonte 5 navíos holandeses ¡¡a por ellos!!, (recordemos que los nuestros sólo van tres) los bombardean y en un acto de kamikaze se dirigen a tres de ellos para abordarlos, pero la flota holandesa se rehace y los rechaza, Blas que no se achanta ordena abrir fuego concentrado contra su capitana, el Flissinguen, lo desarbolan y el resto se va como alma que lleva el diablo. En otra más tarde se lanza como un pitbull to ciclao contra 6 magníficos navíos ingleses 6, rinde a todos y se queda con tres. Lezo ya tiene una flota en condiciones para vigilar las costas peruanas.
Pero como de costumbre el superior comido por la envidia, el virrey del Perú José de Armendariz en este caso, desguaza la Armada e intenta colocar en los puestos importantes a sus familiares y amigos ¿de que me sonará esto?, incluso le dejaron de pagar sus honorarios debido al bloqueo del Virrey. Blas está, hablado mal y pronto, hasta los mismísimos, después de todo lo que ha hecho que venga un gualtrapas a joderlo no lo aguanta cristiano alguno, llega incluso a pedir el retiro.
el 18 de Agosto de 1.730 cansado de tonterías llega a Cádiz, gracias al ministro de la Marina, José Patiño Rosales, y a su saber hacer intercede ante el rey, se le paga todo lo que se le debe y se le restituyen todos los honores. Se le da como distintivo a su nave capitana, la Real Familia, (un 60 cañones) la bandera morada con el escudo de armas de Felipe V, rodeando a este las órdenes del Toison de Oro y del Espíritu Santo y con cuatro anclas en sus extremos. El ministro no es tonto y sabe del valor de Blas de Lezo.


Insignia del Real Familia de don Blas

Otra vez en el Mediterráneo y ya como Jefe de la Escuadra Naval del mismo mar nos deja dos perlas de su personalidad.
La primera en Génova (otra vez los genoveses). El banco San Jorge retenía a la Corona dos millones de pesos por toda la cara. Lezo recibe órdenes claras y concisas "Trae la pasta pero ya". Para allá que va nuestro hombre al mando de 6 navíos, entra en el puerto y se planta delante del palacio de los Doria. Haciendo altavoz con las manos les grita que si en 24 horas no tiene el dinero de Génova no queda ni el palo de la bandera.
Los genoveses podían ser un poco ratillas pero listos eran un rato, sabiendo la fama de Lezo y que no se iba a andar con historias deciden que lo mejor es darle el dinero y no dejar opción a ver si cumple su amenaza o no. Una vez entregado el dinero y antes de irse por donde ha venido obliga a las autoridades genovesas a rendir honores a la bandera de España.
Con parte de este dinero se alquilaron los barcos destinados al transporte de tropas para la reconquista de Oran, plaza muy importante para la seguridad en el Mediterráneo que había sido española durante dos siglos, perdida durante la Guerra de Secesión y ahora se quería volver a tomar.
Oran cae bajo las armas españolas pero el pirata Hacen que era el Bey de la ciudad logra escapar, este se alía con el Bey de Argel y los dos juntos al año siguiente intentan tomar la ciudad. Lezo vuelve para socorrerla al mando de 7 navíos. Las 9 galeras enemigas que bloquean el puerto ponen pies en polvorosa al ver llegar el convoy de Lezo, salvan la ciudad pero la nave capitana del Bey de Argel escapa, Blas la persigue hasta la ensenada de Mostaganem. Esta ensenada esta defendida por dos castillos y 4.000 hombres.
Lo normal era que si estos dos castillos estaban bien artillados quedarse fuera de su alcance, era una locura meterse en la boca del lobo, sin embargo Blas y su arrojo no conocen límites, se mete en la ensenada, revienta los dos castillos y toma al abordaje la capitana pirata de la cual no deja con vida ni al timonel. Este era Blas y así se las gastaba.


Oran en 1.732

En 1.734 es nombrado General de la Armada y tres años después regresa a América para hacerse cargo militarmente como comandante general de Cartagena de Indias. Esta historia ya la hemos contado en la anterior entrada.
Ya sabemos como acabo, con la derrota total de los ingleses, pero esta victoria para Lezo fue su tumba. Otra vez por la desavenencias y envidias, está vez con el Virrey de Nueva Granada, Sebastian Eslava. Durante el sitio de Vernon tuvieron varias discusiones acaloradas sobre la manera de llevar la defensa, Eslava que no tenía ni idea le decía a Lezo que hacer y que no hacer, y este acabó tan hasta las narices que estuvo a punto de largarse y dejarlos en la estacada, pero pudo más su lealtad y su profesionalidad.
Eslava mandó cartas al rey poniendo a Lezo de vuelta y media, pidiendo incluso castigo para el vasco (increíble), y lo consiguió en la manera que lo hundió social y económicamente. 40 años de prestigio ganados con sangre se van por la borda, Blas intenta mantenerse mandando cartas a la metrópoli y sus amigos contándoles que pasó exactamente y manándoles el diario durante el sitio, pero esta vez ni su más grande valedor, Patiño, puede hacer nada ante el rey.
Lezo muere el 7 de Septiembre de 1.741, no se sabe si por la heridas del sitio o de las enfermedades que se ciernen sobre la ciudad después de tantísimo muerto sin enterrar. No se conoce sepultura conocida de don Blas, estaba tan sumamente en la ruina que su mujer no le pudo pagar una triste tumba, además socialmente estaban marginados debido al miedo de la población al citado Eslava.
Tanto odio había que incluso después de muerto se le quitaron todos sus títulos y honores, aunque después se restablecieron y se le concedió a el y a su familia el título de marquesado de Ovieco y el de la Real Defensa.

Don Blas de Lezo y Olavarrieta, héroe español, que se ganó el título de general con su trabajo y no por ser hijode, gran estratega de la Armada, muerto en la más absoluta indigencia y el más profundo olvido.
En Colombia los infantes se saben su vida y milagros de pe a pa ya que lo estudian en las escuelas, en Cartagena de Indias se le rinden honores como un héroe que fue para la ciudad, con varias estatuas y nombres de calles y plazas, pero en nuestro país, España para la gran mayoría del público es un desconocido total. Sus hazañas están a la altura de cualquier otro personaje mucho más conocido, y muchos de ellos no le llegan ni a la suela de los zapatos.


Fragata Blas de Lezo

Acabaré con una más. Haciendo gala de un grado de tontunez inigualable el gobierno de España, allá por el 2.005 envía un par de barcos para "celebrar" la batalla de Trafalgar en Portsmouth, mediante un revista naval nunca vista hasta la fecha. No hace falta ser aliado de Inglaterra en estos tiempos y bajarse los pantalones para conmemorar esa fecha tan ingrata para nuestras armas.
Seguro que si mandamos una amable invitación al gobierno inglés para que envíen barcos y celebrar una revista naval para conmemorar la batalla de Cartagena de Indias la de La Coruña no envían ni de coña, no son tan papistas. La única cosa buena que hicieron fue que una de las dos naves enviadas era una fragata con el nombre Blas de Lezo...al ver este nombre un sudor frío les entro a los altos mandos de la Marina Real Británica.

"No existe oración ni rezo que libren al ingles impío de la ira de Lezo"


Para saber más:
Virreinato de Nueva Granada
Blas de Lezo en Wikipedia
Blas de Lezo en el portal Gran Capitán
Blas de Lezo por Santiago Gomez
Sitio de Cartagena de Indias
Reconquista de Orán en 1.732
La captura del Stanhope
Escalafón militar español