jueves, 23 de julio de 2009

Cartagena, Blas y Vernon.



Lo prometido es deuda. Este es el segundo capítulo de aquellos momentos olvidados.
Contaré como la Royal Navy sufrió la derrota más grande de su historia a manos de unos pocos españolitos e indios al mando de un cojo, manco y tuerto, de como la chulería y la prepotencia británica quedó enterrada en el barro, de como su propio rey, Jorge II, se avergonzó de tal manera de esta derrota que prohibió expresamente que sus historiadores contaran algo al respecto, de como a partir de ese día los ingleses nos miraron con otros ojos.
¿Sabéis lo más triste? que en nuestro país apenas se conoce este hecho y al causante, el mejor estratega de nuestra Armada Real por los siglos de los siglos, el almirante don Blas de Lezo y Olavarrieta. Sobre este señor versará la próxima entrada y no en esta como dije, no quiero mezclar cosas. Tan alto personaje merece sin lugar a dudas un trato más cuidado.

España tenía el absoluto poder de los mares desde el siglo XIII, bueno, hablando con propiedad este poder en estos primeros años fueron de los reinos que luego conformaron el reino de España, Aragón y Castilla. En el Mediterráneo no había fuerza que osara hacer frente a nuestras naves y si lo había enseguida se le quitaron las ganas. El apogeo vino con el descubrimiento de América y el reinado en el Atlántico y así estuvimos hasta 1.805 con la derrota en Trafalgar. Bueno, en el Atlántico estuvimos casi un siglo mas.
Este poder a los ingleses no les gustaba un pelo, los habitantes de una isla a los que se les supone pericia y artes marineras incuestionables no podían tolerar que encima de tener el poder terrestre, también lo tuviéramos marítimo. Estos querían echar a los españoles del Caribe y el Golfo de Mexico para hacer bases británicas y así poder crear nuevas rutas comerciales, se tendrían que enfrentar a España y era un hueso muy duro de roer.
Para ello necesitaban algo para poder declarar la guerra a España. Estos no paraban de perrear por nuestros dominios, que si contrabando por aquí, pequeños desembarcos por alla, pirateria (por ambos bandos).
El incidente ocurre en 1.738 frente a Florida, un guardacostas español, el "La Isabela", captura un barco contrabandista inglés y detiene a su capitán, Robert Jenkins. Lo normal era colgarlo del palo de mayor, pero Fandiño, que así se llamaba el capitán español, se lo piensa mejor y le corta una oreja al citado Jenkins y le espeta "Ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". Efectivamente, Jenkins va a hacia Inglaterra con la oreja metida en un tarro de alcohol y lo presenta ante el Parlamento repitiendo las palabras español (por favor imaginaos la escena), por supuesto los parlamentarios ven en esa frase una clara ofensa al rey. Ya está la rata en la lata y la excusa que buscaban. Guerra.
A esta guerra propiciada por este incidente se la conoce como "Guerra de la oreja de Jenkins" y enfrenta a las potencias desde 1.739 a 1.748 en el área del Caribe.


Ese saber estar de Vernon

Bueno, ya estamos en harina. El almirante inglés Vernon es nombrado por Londres en 1.739 comandante en jefe de todas las fuerzas británica en las Indias Occidentales y su primera acción es apoderarse de Portobelo en el istmo de Panamá, luego le quedarían Cartagena de Indias y La Guaira para apoderarse de todos los puertos de donde salían las riquezas hacia España. La base inglesa es Port Royal, en Jamaica.
Portobelo esta defendido por apenas 700 hombres, el mandamás de la plaza es un completo inutil que ni se preocupó por aumentar las defensas de la plaza, ni del entrenamiento de los hombres, ni de artillarla mejor ni nada de nada...una ruina total, normal que los ingleses la tomaran en sólo dos horas y el pollo en cuestión, Francisco Javier de la Vega no opusiera ni un mínimo de resistencia.
Vernom pensaba que aún quedaba oro que salir hacía España pero había sido mandado a otros puertos por si las moscas, fue tanto el rebote que se pilló que destruyo la ciudad hasta los cimientos. Luego volvieron a Jamaica.
Atención a esto que viene. La prensa británica, sensacionalista como ninguna ya en aquellos años y eso que acababa de nacer, vendió la victoria de Vernon como si fuera la madre de todas las victorias (que ganas nos tenían, pardiez). Durante meses se celebró la victoria en Londres, se puso el nombre a una calle, Portobello Road, Vernon fue recibido como un héroe, durante una cena con el propio rey Jorge II se toca por primera vez una pieza compuesta para la ocasión llamada "God Save the King", el actual himno inglés. También se compone otro himno extraoficial llamado "Rule Britannia" que hoy es tradición cantarlo en los famosos conciertos de la BBC, se canta el último día y se monta la mundial. Su estribillo es el siguiente "Rule, Britannia! Britannia, rule the waves; Britons never never never shall be slaves!.
Todo esto por conquistar un puerto pequeñajo y casi sin guerrear, ¿qué hubieran hecho si hubiesen ganado ellos en Lepanto o Cartagena? No lo quiero ni pensar.

Con todo esto Vernon sólo tenía que pedir por esa boquita, así que pidió la mayor flota jamás vista por ojos occidentales. 186 naves, 27.600 hombres, 2.000 cañones, está operación naval fue la mayor desplegada hasta el desembarco en Normandia, y superando en 60 navíos a la Gran Armada. Quiero que os quedéis con estos datos para luego pensar en la que les lió don Blas.
Se reúnen en Port Royal y salen dirección a Cartagena de Indias (actual Colombia). Cartagena es el puerto más importante hasta el siglo XVIII de España en el Caribe, desde el cual salen la gran mayoría de las riquezas hasta suelo patrio, su captura por los ingleses sería un golpe moral y estratégico importantísimo.
Varios días antes de la llegada de la gran flota a Cartagena es avistada desde la costa y la noticia corre rauda a la ciudad, la defensa estaba a cargo del genial Blas de Lezo, más conocido como "Mediohombre" y "Almirante Patapalo" debido a que en la mar se había dejado un ojo, media pierna y un brazo. Este tenía los huevos negros del humo de cien batallas, se habían dado con ingleses hasta la saciedad y le tenían auténtico pavor. Bajo su mando sólo tiene a 3.600 hombres, 600 de ellos arqueros indios, y sólo una flotilla de 6 buques.
Vernon con chulería le escribe desde la tomada Portobello meses antes y le dice que le ha dado un trato exquisito a los presos, aunque no lo merecían. Lezo le responde que si el hubiera estado allí le hubiese bajado los humos y perseguido hasta el mismo infierno. Claro que la carta estaba redactada en los estándares de la época con un pijoterio excelso.


Puerto de Cartagena

Cartagena está bien defendida, aparte que es un puerto natural muy seguro, el mejor de la época. Tenían dos entradas a la bahía por sendos canales, Bocachica y Bocagrande, Bocagrande con el tiempo se fue cegando, por el mismo mar, por algún barco encallado y lo acabó por cerrar Blas ante el inminente ataque de Vernon. Sólo queda una entrada, Bocachica y para defender esta entrada se encuentran los fuertes de Chamba, San Felipe y Santiago los cuales Vernon mediante bombardeo continuado revienta sus cañones. Otra fortaleza más, San Luis de Bocachica es castigada con fuego inglés durante 16 días sin descanso, la tropa allí acantonada, unos 500 hombres, se repliegan hacía el interior.
Quedaba como último escollo para entrar a la bahía la fortaleza de Bocanegra, antes de que llegaran allí los ingleses, los nuestros hunden los 6 barcos para impedir la navegación por el canal, pero es inútil, los pérfidos barcos entran sin problemas. Bombardeo continuado y se acabó el problema. Los ingleses ya estaban en la bahía.
Y aquí es cuando viene el descojono total. Vernon se vino arriba con el capote y las banderillas pensando que la faena ya estaba hecha con el toro dando bocadas de sangre, total, habían entrado en la bahía y ya nada les podía detener, ellos eran 27.000, 180 naves y 2.000 cañones, los nuestros 3.600 mal contados ¿Qué podían hacer si no rendirse o morir?. Dicho esto, Vernom manda un SMS a su Altísima Majestad Imperial Jorge II diciéndole "rey q sto ya esta. bsos".
La fiesta que se montó después de la toma de Portobelo fue una mierda comparada con esta, risas, zapatiesta, españoles dead y kills, españoles bigmouth, más risas, esto está chupado, perdón, this is sucked.
Se llegaron a hacer medallas conmemorativas de la gran victoria de Vernon, eso si, no mostraban las taras del almirante Lezo en el grabado para aumentar más si cabe el éxito inglés, esto no me lo estoy inventado, es totalmente cierto. Además rularon por nuestro país como mofa y escarnio para los nuestros. Luego cambiarían las tornas.


Anverso: "El orgullo español humillado por Vernon"
Reverso: "Los héroes británicos tomaron Cartagena. Abril 1.747"

Con lo que no contaban los ingleses era con un factor muy importante, la testiculina del Almirante Lezo y como la transmitía a sus hombres. Cojo, manco y tuerto cundía más que el arroz con leche. Los nuestros se retrotraen hasta la última fortaleza, San Felipe de Barajas, y allí se mantienen firmes con una defensa a ultranza, una defensa de las nuestras, de las que molan, ojo al dato, sólo quedan unos 700 defensores en condiciones. A todo esto, los ingleses llevaban 35 días dando por el saco y cañoneando Cartagena y alrededores, que pesaos.
Esta fortaleza aún viéndola ahora parece impenetrable, y ya no digamos lo que les debió parecer a los ingleses, que pensaron que sería mejor rodearla por la selva y no intentar tomarla de frente.
En este "paseo" por la selva muchos de ellos contraen la malaria, mueren varios cientos y la moral empieza a decaer, pero aún así llegan hasta la fortaleza, la única vía de acceso es un rampa fácilmente defendible, Lezo emplaza a 300 fusileros y se pican a 1.500, así casi sin querer.
La cosa no estaba nada clara para nuestros enemigos, malaria, muertos, poca comida, escorbuto y Vernon se pone nerviosico perdido. Al revés que a los nuestros, que ven como no está todo perdido.
Por cierto, a modo de dato interesante, en la expedición británica hay 4.000 reclutas de Virginia al mando de Lawrence Washington, hermanísimo de un tal George. También iban otros tantos macheteros de Jamaica, comúnmente denominados "carne de cañón", como vamos a ver ahora.
La noche del 19 al 20 de Abril deciden los ingleses realizar un ataque frontal y jugarse el todo por el todo, más risas y veréis porque. Construyen unas escalas para asaltar las murallas, esto llega a oídos de Blas y decide esa misma noche y casi en una acción de comando que algunos hombres rebajen un poco más el foso y vuelvan a sus puesto antes de que empiece a clarear.
La noche siguiente los ingleses salen en columnas dispuestos a tomar la fortaleza, iban cargados con artillería así que les retrasa bastante, son un blanco muy fácil para los fusileros españoles debido a la lentitud y a que delante de la fortaleza hay una explanada enorme, casi hacían tiro al blanco, ya era casi de día. Por supuesto los primeros iba los macheteros jamaicanos que cayeron como moscas. Llegan a las murallas y ¡¡¡Oh sorpresa!!! Las escalas no son lo suficientemente largas para salvar el foso...clinc clinc, punto para Lezo.


La fortaleza de San Felipe con sus rampas y prácticamente inexpugnable. Al frente una estatua de don Blas de Lezo

Esa cara de los ingleses era para verla, nos vamos...tiro...nos quedamos...mas metralla, ¿que hacemos? más disparos. No menos de 4.000 son los muertos ingleses desde su llegada a Cartagena, por supuesto haciendo un ridículo elegante y flemático, que para eso son british.
Aquí llega otra mas de nuestros amigos, les habían dado matarile hasta en el cuaderno de bitácora, había miles de enfermos y heridos, miles de muertos, casi no tenían comida y menos fresca, no tenían posibilidad alguna de victoria, pero como Vernon era así, se quedaron un mes sin saber que hacer. Al final muy picado y más quemado que la pipa de un indio, decide retirarse el 20 de Mayo, eso si, sin dejar de cañonear sobre Cartagena.
Por supuesto, y esto está reflejado en muy poco sitios, aparte de los soldados españoles que se batieron con bravura, no les fueron ni mucho a la zaga, e incluso en algún momento superaron este arrojo, los citados arqueros indios y toda la ciudad de Cartagena, tanto indígenas como criollos, que firmaron actos de valentía dignas del mismísimo almirante don Blas de Lezo.
Otro dato más, al año siguiente muere Lezo en Cartagena, Vernon pasa por allí, sabe que ha muerto, pero no se atreve a desembarcar, tipo Cid nuestro héroe gana batallas después de muerto.

La "victoria" que aún celebraban en Londres les había costado unos 11.000 muertos, 7.500 heridos, 50 naves y unos 1.500 cañones y un ZAS, EN TODA LA BOCA!!! como creo que jamás haya ocurrido en la historia. Por cierto, hubo algún inglés que se preguntó ¿oye, si hemos ganado, donde están los barcos que no los veo yo llegar? Vernon no daba abasto a las excusas...no hay enemigo pequeño, el arbitro, el fútbol es así, los focos, etc...Como ya he dicho antes, el rey Jorge prohibió que este hecho pasara a la historia debido a la humillación sufrida.
De esta derrota sin paliativos le costo recuperarse a la flota de guerra británica varios decenios, murió mucha brillante oficialia (menos Vernom, que era de todo menos brillante y encima se salvó). España sin embargo logra mantener el poder absoluto en el mar durante unos 70 años más.

Me he metido un poquito con los ingleses, pero lo cierto es que les tengo envidia en el sentido, que nadie como ellos saben guardar, cuidar y encumbrar su pasado, si nos pareciéramos un poco a ellos en este sentido otro gallo nos cantaría.
Fijaros y esto es ya el acabose, Vernon fue inmediatamente expulsado de la Marina, era la vergüenza nacional, pero atención, está enterrado en la abadia de Westminster al lado por ejemplo de Charles Darwing, Isaac Newton y Händel...¿alguien lo entiende?