miércoles, 15 de abril de 2009

Catalina de Aragón




Hija de los Reyes Católicos, última de seis hermanos, primera de las seis esposas de Enrique VIII y reina de Inglaterra. Castellana de pura cepa y con una personalidad formidable que jamás se amedrantó ante la adversidad, la vida de esta mujer es apasionante.

Una de las cosas que se estilaba mucho en aquella época era el casar al hijo de turno con la hija de otro monarca extranjero para afianzar lazos, alianzas y para aislar al enemigo de turno. En este caso Isabel y Fernando fueron maestros, aislaron al reino francés casando a sus cinco de sus vástagos con herederos de las casas reales de Tudor, Habsburgo y Portugal.
A Catalina le toco casarse con el Príncipe de Gales y heredero del trono inglés, llamado Arturo e hijo de Enrique VII, así que con quince años embarca hacía la Pérfida Albión, el tema es que no le hizo ni pizca de gracia ¿A quién le gusta irse del sitio donde crece y más cuando ese sitio es la Alhambra? A nadie...vas a comparar el solecito de Graná con la lluvia de Londres, por favor.
Se casan y van a vivir a un bonito castillo (no podía ser menos) pegado a Gales, pero el príncipe en cuestión era enfermizo por naturaleza y la palma a los cinco meses de la boda. Había que arreglar la cuestión como fuera ya que a España e Inglaterra les convenía y mucho la alianza, así que la casan con el siguiente en la linea de sucesión, un tal Enrique...siete años después.
Pero ojo a este dato que dará mucho que hablar, antes de la boda Catalina testifica que no ha consumado el matrimonio con Arturo, incluso el Papa emite un certificado para que la boda posterior con Enrique fuera posible.

Al morir Enrique VII, ocupa el trono su hijo Enrique que pasa a ser VIII y por lo tanto Catalina se convierte en reina, el con 18 y ella con 23, era el año 1509. Enseguida se hace popular entre sus súbditos, cosa difícil al tratarse de una extranjera, además le echa bemoles al asunto.
En 1.513 los cansos de los escoceses se internan en territorio inglés al frente del rey Jacobo IV ayudados por los franceses, Catalina en ese preciso momento se encuentra sola ya que Enriquito se hallaba en guerra con el francés y acababa de ganar la batalla de Guinegate, conocida como "Batalla de las Espuelas", debido a lo que espolearon a sus caballos los gabachos para escapar de allí, de hecho no llegaron ni a cruzar espadas.
Catalina decide como reina y actúa como tal, tienen que parar al invasor ya que la cosa era más grave de lo que en un principio parecía, reúne al ejercito del norte, arenga a las tropas y ella misma cabalga al frente de la reserva del ejército, ¿resultado? victoria aplastante del ejército inglés en la batalla de Flodden Field, de hecho es la victoria más grande sobre los escoceses.
Catalina tiene ese puntazo militar debido a que se chupo toda la campaña para la toma de Granada de sus papis y además le gusta, incluso le envía a su marido el camisón ensangrentado del rey escocés muerto en batalla diciéndole que el (Enrique) ha tenido una gran victoria. Acto muy inteligente ya que jamás se puso delante de Enrique ni le hizo sombra, al revés, y esto Enrique lo agradece, pero sobre todo el pueblo no lo olvidará jamás.

Fue un matrimonio bastante feliz comparado con los estándares reales de la época, y eso que a Enrique la iban más las faldas que un tonto a un lápiz, pero el tema se empieza a fastidiar debido a la falta de herederos varones. La saga Tudor era nueva y necesitaba reafirmarse, el problema era que Catalina había tenido dos abortos, tres hijos que murieron al poco de nacer y una niña que con el tiempo llegaría a ser reina de Inglaterra, conocida como Bloody Mary.
Enrique pide la nulidad del matrimonio ante el papa por la razón principal de la falta de herederos y también porque se había encaprichado de Ana Bolena, que no era guapa, era una lianta de narices y la llamaban la "zorra del corral", esto no lo digo yo, lo dicen sus contemporáneos de la corte.
En un principio el papa estaba de acuerdo con el tema pero le hace cambiar de opinión un señor llamado Carlos V (sobrino de Catalina) y la negativa firme de la propia Catalina que no daba su brazo a torcer, el rey español es el más firme adalid de la cristiandad en Europa y el papa sabe que si firma esa nulidad se puede liar la de dios, nunca mejor dicho.
Enrique se empieza cansar del tema, incluso habla con Catalina para intentar convencerla y que diga que si hicieron la caidita de Roma con su hermano para que el matrimonio sea inválido, pero Catalina se mantiene en sus trece, no se acostaron y punto, no hay nada que hablar.
Enrique habla con Thomas Wolsey, Lord canciller, cardenal, amigo del rey y con contactos en Roma para que el hable directamente con el Papa para intentar zanjar el asunto de alguna manera, pero el papa no cede, la sombra de Carlos V es muy larga. Lo único que consigue es que desde Roma llegue a Londres un cardenal del papa, Campeggio, para que conjuntamente con Wolsey intenten hacer algo al respecto, pero será inútil.
El tema toma tanta importancia que paso a llamarse "La Cuestión Real". Se producen dos hechos que marcaran el devenir de la situación.
El primero, después de agotar todos los caminos posibles para la nulidad, Enrique ordena a Wolsey a que prepare un juicio delante de nobles, cardenales, obispos y demás alcurnia inglesa. Quería hablar ante todo el mundo y convencerlos para que esa nulidad fuese efectiva, el revuelo fue de órdago, rey y reina en el juicio, casi nada. Enrique empieza con las zarandajas de turno y cuando le toca el turno a Catalina se arrodilla ante el rey y le suplica, pero con la cabeza alta y mirándole a los ojos que sea compasivo y que no le obligue a mentir, las personas allí presentes quedan impresionados ante el alegato de la reina que se va, dejando a Enrique con la palabra en la boca, enseguida vuela la noticia por toda Inglaterra, la castellana prácticamente ha humillado al rey inglés en público cargada de razones.
Enrique se engorila e intenta la última, este es el segundo hecho, a la curia presente les hace firmar un papelito que dice que ese matrimonio es nulo debido a que Catalina se acostó con su hermano, se falsifican las firmas de los que no quieren tomar parte del asunto, se presenta el papel en ese mismo juicio y va todo más o menos bien hasta que un monje se levanta y dice que esas firmas son falsas y que el juicio es una patraña, Enrique ya no puede más, ordena ejecutarlo y eliminar a la orden a la cual representa.

Ana Bolena le empieza a comer la oreja a Enrique sobre algo que está emergiendo en Europa llamado protestantismo y le lleva panfletos y libros sobre la cuestión. Este decide romper con la la iglesia romana, el se convierte en la cabeza de la iglesia en Inglaterra, el Parlamento anula el matrimonio entre Enrique y Catalina y al fin se puede casar con Bolena. A Catalina la confinan en el castillo de Kimbolton y muere en el año 1.536 de cáncer.

Conclusión: Al mantenerse firme en sus convicciones y no acongojarse ante el poder real, Catalina cambia el curso de la historia. Inglaterra rompe con la iglesia romana, hay un cambio radical en todo el organigrama del poder y España e Inglaterra ya son enemigos declarados. Por no decir que el carácter de Enrique cambia completamente y de aquí hasta morir ve complots y enemigos por todas partes, a los cuales, evidentemente, manda ejecutar sin pestañear.

miércoles, 8 de abril de 2009

Le Brave des Braves


Michel Ney

Valiente de valientes es un calificativo que le viene, o mejor dicho, venia como anillo al dedo al gran Mariscal de Francia, Michel Ney. Dije que la siguiente entrada era para este caballero y aquí está, y la verdad, hay tantísimas biografías, datos, obra y milagros que es difícil contar algo que no se sepa ya. Lo que no voy a hacer es aburrir con datos, fechas y demás milongas, iré al grano.

Acertó de pleno con la carrera que eligió, y eso que a su padre ex-militar y tonelero, no le gustó en absoluto, pero ya se sabe que en estos casos cuando la convicción es más fuerte que la razón no hay de que discutir, así que de cabeza al 5º de Húsares con 18 añitos.
Sus mandos y compañeros se dan cuenta enseguida que encarna las virtudes del soldado ejemplar y sus compañeros le llaman "El Infatigable", uno de los tantos apelativos que se ganó a lo largo de su vida. Tiene un don especial para la táctica militar, sobre todo para la caballería al mando de la cual llevó a cargo acciones que quedaran para siempre en la historia. Este don para algunos es la temeridad, temeridad propia de valientes y generosos como era Ney, no en vano su ascensión fue meteórica en el escalafón militar gracias a ello.
Pasa de teniente a Mariscal del Imperio en tan sólo 12 años ¿cómo? sencillo, siempre en primera línea de combate, siempre mostrando un valor propio de locos, recibiendo múltiples heridas y volviendo antes de la recomendación de los médicos al frente, realizando acciones cuando menos increíbles.
Napoleón quiere tener a gente como Ney cerca y le da el título de Mariscal del Imperio en una ceremonia propia del emperador. Bajo el mandato de Napoleón reciben este mismo honor, entre otros, Berthier, Murat, Massena, Moncey, Lannes, Suchet, Grouchy...un elenco de estrellas increíble, a lo largo de la historia militar no creo que haya habido nunca un Alto Mando tan capaz y tan concentrado en el tiempo.
Como he comentado a lo largo de su vida recibió varios apelativos y títulos, ninguno de ellos gratuito, vamos a ello.

"Rubicundo" ó "León Rojo" este esta claro, era pelirrojo.

"Infatigable" por motivos obvios.

"Ayax de los Ejércitos Imperiales" y "Valiente entre valientes", Napoleón después de la retirada francesa de Rusia y sin saber que había pasado con el mariscal comenta lo siguiente "Tengo 300 millones de francos en las Tullerías. Bien... los daría todos con tal que me lo devuelvan".
La huida de Hernán Cortes de Tenochtitlan llamada "La Noche Triste" fue una auténtica verbena comparada con esto. Durante más de un mes el ejército francés vencido, hambriento y congelado es acosado por la caballería cosaca a lo largo de todo el camino desde Moscú a sus bases en Polonia. Sufren temperaturas de hasta 30 bajo cero (el famoso general Invierno), miles de hombres mueren a causa del frío y el hambre.
Napoleón ordena a Ney que organice la retirada, imaginaros en las condiciones en que estaban, Ney se vuelca en cuerpo y alma y consigue mantener al ejército unido a pesar de las penalidades.
Pero cuando llegan al rio Beresina se monta un pollo de los buenos. A los ingenieros franceses no les da tiempo de hacer un puente sobre el río, y la retaguardia es alcanzada por las tropas rusas, a la mayoría les entra el tembleque y huyen por donde pueden. Ney armado con un fusil y su sable les canta las cuarenta y consiguen hacer una trinchera desde la cual hacer frente a la vanguardia rusa y dar tiempo a los ingenieros a acabar el puente, la mayoría del ejército acaba pasando, pero hay que volarlo para cubrirse las espaldas.
Napoleón no sabe si a Ney le ha dado tiempo a pasar al otro lado o no, y es el propio Mariscal el que se presenta ante el emperador diciendo que ha sido el último, este, emocionado dice "Francia está llena de hombres valientes, pero ciertamente Ney es el más valiente de entre los valientes. Es el Ayax de los Ejércitos Imperiales".
Personalmente ha salvado el culo al resto de la tropa, y estamos hablando de todo un mariscal.




Ney al frente de sus hombres en la orilla del río Beresina


"Príncipe del Moscova". Una de las batallas más sangrientas de la historia hasta la fecha, en un sólo día murieron 70.000 personas y fue una victoria pírrica de las tropas francesas ante las rusas en la llanura de Borodinó, a esta batalla se la conoce como Batalla de Borodinó o Batalla del Moscova.
En un momento dado del combate Ney y su infantería se apoderan de un reducto meridional llamado Las Tres Flechas que era clave. Aguantó como pudo hasta tres contraataques rusos, mandó una nota a Napoleón pidiendo refuerzos y este se hizo el loco ya que los refuerzos que pedía Ney eran la Guardia Imperial y este era reticente a mandarlos al combate. El mariscal se acordó de toda la familia imperial incluida Josefina, pero como buen soldado aguanto sin rechistar. Napoleón mando artillería y más infantería pero Ney no pudo avanzar más, que a fin de cuentas era lo que quería.
La resistencia rusa era increíble, incluso el propio Napoleón se asombraba de la actitud del enemigo y esto tiene una razón de ser, los rusos estaban acostumbrados a darse de leches con los turcos y estos no hacían prisioneros. Para ser honestos, en este día Murat hizo igual o más que Ney.

"Duque de Elchingen": En las batallas de Friedland y Guttstadt contra los rusos Ney se hizo acreedor del título de duque tras haberse distinguido de una manera más que sobresaliente en estas victorias.

La relación con Napoleón es algo peculiar. Cuando este da el golpe de estado el famoso 18 de brumario está en contra del nuevo Cónsul, es su mujer la que lo convence de lo contrario.
Tras la entrada en Francia de las tropas aliadas y la rendición de París en 1.814 los mariscales del Imperio se reúnen en secreto y deciden que lo mejor es decirle al pequeño corso que se acabó la tontería, y como no, el encargado de llevar el marrón ante el emperador es Ney, Napoleón acepta y se va a la isla de Elba.
Cuando se instaura otra vez la monarquía en Francia tras la abdicación y exilio de Napoleón, el rey Luis XVIII le da un puesto de confianza en la corte. Menos de dos años después el Rey llama a Ney a audiencia y le cuenta que Napoleón a escapado de Elba y que vuelve a Francia. Ney se quiere ganar el respeto del Rey y va a su encuentro a detenerlo, pero son muchos los años pasados al lado del pequeño emperador, y conforme se acerca a el le asaltan las dudas, al final se une a Napoleón y van juntos hacía París...y hacía su final. Waterloo.
Sin duda la batalla en la que Ney se hizo merecedor de todos los apelativos y calificativos por los cuales lo llamaban. Bajo mi punto de vista aún faltaría otro, "Loco", pues sólo un loco puede mandar durante 4 horas seguidas cargas de caballería sin apoyo artillero contra los cuadros de infantería británicos, para que os hagáis una idea, lo que le paso a Ney y a su caballería es lo mismo que si intentas dar un bocado a un erizo por el lomo. De Waterloo y Ney no comento más porque el asunto es largo.

Después de Waterloo con Napoleón derrotado y exiliado por segunda vez, Ney es acusado de traición al rey y condenado a muerte.
El 20 de Noviembre de 1.815, con 46 años y habiendo visto a la muerte de frente cientos de veces se enfrenta al pelotón de fusilamiento en la última cabalgada hacía el infierno. Después de rehusar ponerse una venda en los ojos grita;
«¡Soldados, rechazo ante Dios y ante la Patria el juicio que me condena! He luchado cien veces por Francia y nunca contra ella. Apelo ante los hombres, ante la posteridad, ante Dios. Apuntad directo al corazón. ¡Viva Francia!».

Que triste final para tan gran personaje. Muerto por sus propios soldados.

lunes, 30 de marzo de 2009

La Guardia Imperial




Si por algo se caracterizan las guerras napoleónicas son por el triunfo de lo bello por encima de las carnicerías en las que se convertían la gran mayoría de las batallas. El final de cualquier soldado debía y tenía que ser bello, la puesta en escena era puro espectáculo y el más bajo soldado sabía que si se portaba como un jabato tenía muchas posibilidades de mejorar su staus, bien vestido, bien alimentado y encima con posibilidades reales de promoción ¿que más quieres? lo malo es que podías palmarla, pero esto era un precio que había que pagar si querías ascender.
Napoleón ponía en práctica habitualmente estos premios y promociones y gracias a ello convirtió a la Grande Armée en el mejor ejército...por lo menos durante 15 años. Lo mejor de todo era verlos con sus magníficos uniformes, daba igual que fueran infantería o caballería, iban vestidos, la mayoría de ellos, con una ropa mucho mejor que lo que en la vida civil podrían imaginar, a la muerte se va elegante, o no se va. El máximo exponente de lo que he dicho es sin duda Michel Ney, paso de soldado raso a Mariscal del Imperio en tan sólo 17 años gracias a su valor, además iba siempre con unos uniformes muy vistosos. Pero no era el único, la mayoría del alto mando lo formaban generales y mariscales que habían llegado desde abajo.
El ir pincho no significa portarse como un cobarde, en este caso era más bien al revés, las muestras de valentía y arrojo de los distintos cuerpos de ejército francés son dignas de mención, y por encima de todos se encontraba la flor y nata de los ejércitos imperiales, los mejor alimentados, los mejor cuidados, los mejor pagados, los más altos (y no es una manera de hablar) y los que más narices le echaban, era la GUARDIA IMPERIAL, y había tortas por entrar en este cuerpo de élite.

La Guardia Imperial propiamente dicha fue creada por el pequeño corso en 1.804 a partir de la Guardia Consular, la idea era que fuera su guardia personal y acabó siendo la unidad de combate más importante del ejército galo. Con el tiempo pasó de tener poco más de 200 hombres a estar formada por más de 100.000 allá por 1.814, si bien es cierto que la mayoría de esta cantidad era morralla, quedaban muy pocos de los buenos. Sus estandartes dormían en la tienda del emperador, y el mismo en alguna ocasión, durmió en campaña entre sus cuadros, con esto creo que queda dicho todo. Eran el ojito derecho de Napoleón y como tal los cuidó y mimó.

La Guardia Imperial estaba formada por granaderos y cazadores divididos a su vez en dos regimientos. El primer regimiento recibía el nombre de la Vieja Guardia y eran los dioses del metal, "sólo" pedían esto para entrar:

-Mínimo de 10 años de servicio impecable, conducta ejemplar, valentía más que demostrada y haber participado como poco en cinco campañas.
-Saber leer y escribir.
-Medir mínimo 1.83 para granaderos y 1.73 para los cazadores. La media de altura era de 1.55 así que imaginad lo que suponía el ver a este regimiento entrando en combate para el enemigo
-No tener más de 35 años
-Llevar bigote obligatoriamente, el pelo largo recogido en coletas teñidas de gris con ceniza y pendientes.
-Si estaban en posesión de la "Legión de Honor", la más alta condecoración otorgada tanto en el ámbito civil como militar en Francia, se podían saltar el tema de la altura. Un porcentaje muy alto de la Vieja Guardia estaba en posesión de esta condecoración, otorgada en el campo de batalla, por lo tanto era un regimiento formado por auténticos héroes.
-Si algún aspirante le faltaba alguno de los requisitos anteriores, el mismo Napoleón, como comandante supremo de la Guardia, decidía si entraba o no.

Fácil, ¿no?

El segundo regimiento lo formaban la Guardia Media y la Joven Guardia, los requisitos estaban un poquito por debajo que su hermanos mayores.

En batalla eran auténticos muros de granito, como el propio emperador los tildó en la batalla de Marengo, su avance en lineas apretadas como mandaban los cánones de la época, era comparable al avance de una falange espartana, en silencio y sólo con el sonido del tambor avanzaban impasibles hacía las descargas de fusilería y artillería enemigas, cualquier otra unidad de ejército al recibir semejantes descargas vacilaban y se descomponían, pero la Guardia Imperial no pestañeaba, se mantenía firme y seguía hasta llegar a distancia de bayoneta del enemigo, y aquí se acababa la historia. Hubo batallas en que este avance lo hicieron sin disparar ni una sola vez aguantando carros y carretas, esto no hacía más que engrandecer su leyenda.
Napoleón sólo utilizaba a su guardia en el último momento, cuando las cosas estaban aún sin decantarse o directamente ni entraban en combate si se ganaba fácil. Señalar que sólo entraban en batalla la Media y Joven guardia, la Vieja Guardia se mantenía firme al lado del emperador, sólo entraban en combate cuando estaba a apunto de perderse, eran demasiado valiosos como para perder un sólo hombre inútilmente. El resultado era como dejar suelto a un león en medio de un rebaño de ovejas, su sola presencia infundía el mayor de los temores a sus enemigos y animaba a sus colegas a no desfallecer. Sus compañeros de armas los llamaban "Los Inmortales", ya que como no entraban a menudo en combate, no sufrían bajas.

El canto del cisne de la Guardia Imperial fue en Waterloo. Como ya comenté en otra entrada, la dirección de obra, véase Napoleón y alto mando francés, fue de auténtica pena. En esta batalla se recrimina abiertamente a Napoleón el que no enviará al combate a sus "niños" antes de lo que lo hizo, de hecho mandó a la Guardia Imperial cuando ya estaba todo perdido a que tomara la colina de "La Haye Sainte", así, a base de testiculina y sin aviso previo. Encima no manda a los mejores, manda a los regimientos tercero y cuarto de cazadores y granaderos, es decir, a lo peor de lo mejor, los primeros regimientos, los mejores, aún están con el viendo la que se está organizando y comiéndose las uñas porque el míster no los manda a repartir estopa.
Suben la colina y es tal la descarga que los dejan temblando, incluso se comenta que un traidor llega hasta las filas inglesas y avisa que la guardia va a entrar en acción y por donde, si no no se explica que tuvieran la defensa tan preparada. Se agarran como pueden a la colina pero su valor y arrojo no son suficientes y los ingleses los echan de allí a patadas.
Entre las filas francesas se grita ¡¡¡¡la Garde recule!!!!, esto es impensable y jamás se había dado, es como si Iron Maiden se pasa a la bulería, Napoleón ve que está todo perdido y huye como el resto del ejército.
Sin embargo el primer regimiento de granaderos, la Vieja Guardia, se queda a morir en el campo de batalla, en un último esfuerzo desesperado intentan parar la desbandada general y hacer frente a la vanguardia del ejército de Wellington, pero es imposible, la muerte está cerca y se preparan para ella, forman en cuadro y esperan, al general al mando le invitan caballerosamente a rendirse y responde "La Garde meurt, mais ne se rend pas" (La Guardia muere, no se rinde), los ingleses renovaron con nuevos bríos el ataque, los franceses se enconaron en la defensa y allí no quedó ni el tato.

Había que morir, pero no de cualquier manera, para eso eran la Guardia Imperial.

lunes, 16 de marzo de 2009

Beefeater

Aunque sinceramente yo prefiero Bombay, y si es Sapphire mejor aún, con su limoncito exprimido...bueno, que me lío, vamos al tema.

Beefeater es el nombre popular que reciben los guardianes de la Torre de Londres, no está claro de donde proviene este término exactamente, puede que de una parte de la paga que recibían que era carne de vaca, o de la alimentación que recibían que era bastante buena, ya que eran un cuerpo de élite y en comparación con el resto de la población, comer carne casi a diario era un lujo...y lo sigue siendo en algunos sitios.
Su nombre correcto en inglés es Yeomen Warders y completando más aún Yeomen Warders of Her Majesty's Royal Palace and Fortress the Tower of London, el término Yeomen en este caso hace referencia a un trabajo honesto, sobresaliente y leal. No confundir con Yeomen of The Guard, que van vestidos casi igual y fueron creados en el mismo año, pero los Yeomen Warders sólo están a cargo de la Torre de Londres y los Yeomen of the Guard son los guardaespaldas de la monarquía británica, son los mismos que acompañan a la reina Isabel II (en este caso) en la apertura anual del Parlamento, por ejemplo.

Guardan la torre desde 1.485 con la misión de vigilar a los prisioneros que allí había (de alto copete) y de guardar las joyas de la corona, un tesoro en toda la regla, y eso que Cromwell se encargó de fundir las que había antes de liarla, por lo tanto "sólo" existen joyas desde 1.659. Ahora tienen una presencia puramente ceremonial además de ser los guías de la Torre de Londres, pero es una gozada verlos cuando llevan sus trajes rojo y oro al más puro estilo Tudor.

Hoy en día los Yeoman Guarders son treinta y cuatro hombres y una mujer, formados por un Yeoman Sarjeant (sargento mayor), un Chief Yeoman (principal), un Yeoman Gaoler (carcelero), cinco Yeoman Sarjeants, mi preferido, el Yeoman Warder Ravenmaster , que es el encargado de cuidar y alimentar a los famosos cuervos de la torre, y 26 alabarderos.
No es sencillo ser Beefeater, toda persona que quiera aspirar a este puesto debe de haber servido al menos 22 años en las FF.AA. Británicas alcanzando el rango de suboficial, haber sido galardonados con la medalla por largo servicio y buena conducta y tener entre 40 y 55 años al nombramiento.
Todos viven dentro del recinto de la Torre y se van turnando para realizar las tareas comunes, como son las de estar de guardia y hacer de guías. La vida es la misma que en la de un pueblo pequeño, viven alrededor de 150 personas e incluso tienen su propio Pub.
Desde hace 150 años van vestidos a diario con el traje azul, el rojo sólo lo utilizan para ceremonias especiales, este último lo dejaron de utilizar hacía el año 1.856 debido a la contaminación tan salvaje de Londres gracias a la Revolución Industrial que destrozaba los trajes "buenos", y no es para menos ya que cada uno de estos cuesta unas 6.000 libras, como para mancharlo con indeleble.

Todos ellos nos podrían contar historias increíbles sobre la Torre, sus dependencias, sus reales presos, sus secretos y sus intrigas a lo largo de casi 1.000 años, sin embargo a todos les llena de satisfacción participar en la Ceremonia de las Llaves, una ceremonia que lleva celebrándose desde hace 700 años y lo único que ha cambiado en este tiempo es el nombre del monarca de turno, no es otra cosa que el cierre bajo llave de la Torre:

"¿Alto! ¿Quién va?"
"Las llaves"
"¿Las llaves de quién?"
"Las llaves de la Reina Isabel"
"Adelante entonces. Todo esta bien"
Se entrega la llave al Gobernador Residente y el Jefe Alabardero dice:
"Dios Salve a la Reina Isabel"
Entonces todos se quitan los gorros y responden:
"Amen"




Yeomans con traje de diario. Esta es la primera mujer que accede al puesto.




Beefeater con traje de domingo

viernes, 13 de marzo de 2009

Ramses, el Viajero de la Eternidad



El título puede sonar incluso exagerado, pero cuando se habla de Ramses II, Usermaatra Setepenra, Ramsés Meriamón, Ramsés el Grande, Toro Potente, Amante de la Justicia, Defensor de Egipto, Vencedor sobre los Extranjeros, Engendrado por Ra, Potente y Duradero, Grande en el Triunfo, Amado de Amón...os aseguro que me quedo corto y de largo además.
Murió con 90 años y reinó durante 67, y por lo que parece no lo hizo nada mal, fue una de las primeras personas que de si mismo hizo una marca reconocida, tan reconocida que llega hasta nuestros días.

Corría el año 1.858 cuando un francés, llamado Auguste Mariette, crea el primer servicio de protección para los monumentos faraónicos, a esta persona le debemos en gran parte el que hoy podamos disfrutar de esta gran civilización y del legado que nos dejaron. Se empezó a controlar a saqueadores, los pillajes, los robos y atropellos que estas obras de arte sufrían a cargo de los amigos de lo ajeno. De esta manera en 1.881 se descubre a una banda de saqueadores que surten al mercado negro con unas obras que desconciertan a los egiptólogos, provienen del Valle de los Reyes y lo que allí ven les deja boquiabiertos, decenas de tumbas de los faraones del Imperio Nuevo, muchas de ellas saqueadas y en pésimo estado. Entre ellas sobresale, no por la decoración y tesoros, si no porque se encuentra el sarcófago y la momia del más grande, Ramses II.
Se decide actuar rápidamente y sacan en tan sólo dos días varios sarcófagos, digo sólo dos días ya que para sacar algunos tuvieron que sudar sangre, literalmente. Por tierra los llevan hasta Luxor y por barco hasta El Cairo, la noticia del descubrimiento de la momia del faraón y su traslado por el Nilo se corrió como la pólvora. Miles de personas esperaban el paso de Ramses y como en otras épocas, las mujeres lloraban y se echaban tierra a los cabellos, los soldados se cuadran ante su sola presencia, los fellahin, los fieles fellahin, los mismos que levantaron Egipto con sus brazos, mostraban un profundo dolor y consternación hacia su soberano...2.830 años después.

Años más tarde, en 1.975, Francia quiere organizar en el Louvre una exposición por todo lo alto sobre el Antiguo Egipto y cuya pieza principal es la momia de Ramses II, desgraciadamente está en pésimas condiciones, debido a la exposición de muchos años en sitios con humedad y luz inapropiadas en el Museo de El Cairo.
Ramses tiene que ir de manera urgente al médico y tiene que ser en París, ya que en El Cairo carecen de medios apropiados. El sacar de Egipto a un faraón no es tarea fácil y exige que los dos presidentes de ambos países, Anuar el-Sadat y Valéry Giscard d´Estaing lleguen a un acuerdo y que el gobierno francés tome a su cargo a Ramses, con toda la responsabilidad que ello implica.
El 26 de septiembre de 1.976 un camión abandona el museo de El Cairo y se dirige hacía el aeródromo, está escoltado por un fuerte contingente del ejército Egipcio, saben a quién dan protección, al general Ramses, el vencedor de Qadesh.
Ese día soplaba un viento de unos 150 Km/h, causas más que justificadas para que el avión no pudiese despegar del aeropuerto, pero justo cuando están embarcando el viento cesa de repente, el dios Amón lo ha parado sabiendo que su protegido va a emprender un viaje muy importante...bueno, no fue Amón ¿o si?, lo cierto y real es que el viento se paró con las consiguientes miradas de los presentes hacia Ramses ¿Habría hecho otro "milagro"?.
Este viaje está lleno de detalles con miradas al pasado, a un pasado de mas de tres mil años pero sin embargo tan cercano, los miembros de la comitiva que van en el avión, franceses y egipcios, casi todos científicos, doctores, médicos y arqueólogos piden por favor al piloto que pase por encima de las Pirámides de Gizah, este detalle cargado de emoción y significado hace llorar a varios de los integrantes de la comitiva, sobre todo a los egipcios.

A las 5 de la tarde de ese mismo día el avión aterriza en la base militar de Bourget-Dugny, el gobierno egipcio pide al francés que se trate al "embajador" con el debido respeto y discreción. De este modo lo reciben la ministra de Universidades, el general comandante de la casa militar del presidente d´Estaign, el embajador de Egipto, el comandante de la base militar y le rinden honores de jefe de estado Coraceros de la Guardia Republicana.
Un par de detalles más, la caja donde iba la momia estaba recubierta por una tela bordada con la heráldica del faraón, tres plantas de papiro. En el viaje desde la base hasta el Museo del Hombre donde lo "curan", pasan por la plaza de la Concordia y dan una vuelta al obelisco, este obelisco de granito rosa fue mandado construir por Ramses II delante del templo de Luxor, como diciéndole, chatín, aquí lo tienes.

Toda esta movida para salvar a la momia del faraón fue gracias a la constancia y cabezoneria de esta señora, Christiane Desroches Noblecourt. Y para saber más sobre este personaje un libro de esta misma mujer, un libro que me regalaron y es apasionante : Ramses II, La verdadera historia

No se si la historia esta os va a llegar o no, a mi si y os explico.
En el verano de 2008, creo que en Junio, estaba en Huesca trabajando, me enteré que iban a trasladar desde San Pedro el Viejo los restos de Ramiro II "el Monje" para hacer obras de remodelación en el panteón y para el estudio de los restos, y allá que me fuí. Poco antes del mediodía salen dos personas y llevan una urna pequeña de metacrilato con los restos del rey aragonés, la emoción que sentí fue bastante grande, ya que no veia los huesos que allí estaban, veía y tenía delante al último rey del reino de Aragón, el mismo de la Campana de Huesca.

viernes, 6 de marzo de 2009

Cincomarzada



El día Cinco de Marzo se celebra en Zaragoza una fiesta popular que lleva a mucha gente a los parques de la ciudad (si no hay cierzo). Si preguntas te dirán los menos que es algo relacionado con las Guerras Carlistas, pero poco más.
Este día se celebra en Zaragoza el levantamiento (otra vez) del pueblo de Zaragoza ante las tropas carlistas, pero ¿qué paso exactamente?

Las Guerras Carlistas fueron una serie de contiendas comprendidas entre los años 1.833 y 1.876 divididas en tres guerras entre Carlistas, que apoyaban al infante Carlos María Isidro de Borbón (autoproclamado rey con el nombre de Carlos V), partidarios de un régimen absolutista y Cristinos, llamados así por dar su apoyo a la regente María Cristina, madre de Isabel II y liberales ellos. Se enzarzan por la ascensión al trono de Isabel II debido a la publicación en 1.830 por parte del rey Fernando VII de la Pragmática Sanción, es decir, puede ser reina una mujer, y esto lo hace ya que el no tiene descendencia masculina aboliendo así la Ley Sálica, que impedía a cualquier mujer en la linea de sucesión hacerse con el trono de España publicada en 1.713. El amigo "Carlos V" y sus secuaces se rebelan ante esta "ley de conveniencia" y declaran la guerra, el es el auténtico y genuino sucesor al trono de España.

Zaragoza era una plaza más que importante para ambos bandos pero sus habitantes y la plaza en si eran del bando liberal. También es cierto que tiene apoyo la causa carlista y además bastante radical, pero son muy pocos, estaba fuertemente custodiada por tropas cristinas, pero en febrero de 1.838 mandan a casi toda la guarnición a reforzar el ejército isabelino en el Maestrazgo teniendo también en cuenta la lejanía de las tropas carlistas. Esta ocasión no pasa desapercibida para los carlistas y mandan al brigadier Esponera al mando de 2.800 efectivos de infantería y 300 unidades de caballería a la toma de la ciudad, no se sabe aún si se envió para su toma, cosa muy difícil debido a los pocos efectivos, si se hizo pensando en que con unas pocas fuerzas militares la ciudad cambiaría de bando, o simplemente para su saqueo y con ese dinero conseguir más tropas para la causa carlista, como quedó luego demostrado, fuera lo que fuera, resultó en vano.
La noche del 4 de Marzo de 1.838 y dentro de la Primera Guerra Carlista llega Esponera y su ejército hasta las proximidades de Zaragoza, en la Torre del Ponte, una finca en las proximidades de la ciudad, los apoyos carlistas que existen les consiguen escalas, cuerdas y tablas para pasar el río Huerva, llegan hasta la Puerta del Carmen y ayudados desde dentro por mas simpatizantes consiguen romper la puerta, entran en la ciudad y ayudados por la oscuridad se van desplegando por los puntos más importantes.
Ya de madrugada del día 5 de Marzo los zaragozanos se despiertan al grito de "Viva Carlos V" lanzados por las tropas carlistas aderezados con cañonazos de las batería de Santa Engracia, después de la sorpresa inicial los habitantes de la ciudad se dirigen raudos a la defensa de la misma antes los invasores, salen a la calle con las armas que cuenta la Milicia Nacional.
Desde los balcones tiran objetos a los enemigos para dificultar su avance o para que los defensores los utilizasen a modo de barricadas, las mujeres de Zaragoza defienden a su ciudad con uñas y dientes, se dan cruentos combates en el centro de Zaragoza, los zaragozanos dan todo y consiguen que los carlistas rodeados, no puedan hacer otra cosa que darse a la fuga como buenamente pueden unos, y otros como los acorralados en la iglesia de San Pablo se rinden.

Después de estos actos el gobierno español concede a la ciudad de Zaragoza el título de "Siempre Heroica" en el escudo con orla de laurel.

Más: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=263266

martes, 3 de marzo de 2009

Alba Go Bragh

Esta frase que proviene del gaélico tiene un significado muy especial para todo buen escocés que se precie de serlo, exactamente quiere decir "Escocia hasta el juicio (final)" y que podemos traducir de una manera literal como "Escocia para Siempre".
Pero más allá de su significado, con este grito de guerra se ha cambiado, si no la historia, si dos hechos puntuales que a su vez cambiaron la historia.

El 11 de Septiembre de 1297 cansados de tanta gaitada (nunca mejor dicho), los escoceses decidieron plantar cara al invasor inglés de una vez por todas, aún a costa que el año anterior en Dumbar habían recibido una buena paliza, pero se rehicieron y aquí se encontraban, a un lado del Puente de Stirling y más concretamente al pie de la abadía de Cambuskenneth.
El ejército escocés, cuya infantería era comandada por un tal William Wallace en un número de no más de 10.000 y la caballería al mando de Andrew Moray con 300 efectivos, al otro lado del rio se encontraba el ejército inglés bajo las órdenes de John de Warenne, el mismo que les zurro la badana en Dumbar, con 25.000 infantes y 600 caballeros acorazados, la todopoderosa caballería pesaba inglesa, en definitiva, superiores en número y calidad poco tenían que hacer los highlander.
El sr. Warenne muy confiado por la victoria del año anterior quería atacar a toda costa, hizo oídos sordos a sus consejeros que le advertían que se relajase un poco, que tenían todas las de ganar si tenían un poco de paciencia. Se pasa los consejos por el arco de triunfo y tiene la genial idea de atacar con la caballería, eso si, teniendo que pasar por el puente al otro lado del río, ese puente era bastante estrecho y sólo cabían dos caballeros de vez, Wallace que no da crédito a semejante tontería y espera arriba de la colina a que se vayan reuniendo más caballeros, no muchos, en ese instante Moray se sitúa en un flanco del ejército inglés al otro lado del río, carga con fiereza y consigue dividir en dos al ejército enemigo con una brillante maniobra, Wallace ordena disparar una lluvia de flechas hacía la caballería inglesa, seguidamente Wallace y su infantería se lanzan colina abajo al grito de "Alba Go Bragh", imaginaros esas caras de los caballeros encima de sus caballos de guerra totalmente angustiados al ver lo que se les venía encima, 10.000 tíos con sed de sangre y totalmente fuera de si, el resultado es el esperado, carnicería y casquería por doquier.
Warenne que no sabe por donde le da el aire vuelve a tener otra lúcida idea y envía más refuerzos al otro lado del puente...pasando evidentemente por el propio puente, con tanta gente encima del mismo pasa lo que tiene que pasar, que se derrumba, un montón de ingleses mueren ahogados y los que no son pasados a cuchillo por los de Wallace. Victoria aplastante escocesa.

Fue la simiente de la independencia de Escocia, aunque al año siguiente en Falrkirk volvieran a perder, en Bannockburn les volvieron a mojar la oreja y esta vez si, la independencia llego y se mantuvo hasta el siglo XVII.



El Puente de Stirling (el de la batalla era de madera, no este)


El 18 de Junio de 1.815 tiene lugar cerquita del pueblo de Waterloo la madre de todas las batallas, harían falta muchas páginas para intentar explicar lo que allí sucedió, Waterloo es el nombre genérico que se le da a la campaña desde el 15 de Junio hasta el mismo día 18, encontramos los combates de Ligny, Quatrebras, Wabre y Mt. Saint-Jean, en definitiva, se lió la de dios en cuatro días. De un lado franceses con Napoleón al frente y del otro ingleses, holandeses, prusianos y alemanes, al mando de Wellington y del "abuelo" Blücher.
Sin embargo la buena es la del Monte Saint-Jean, a pocos kilómetros al sur del pueblo de Waterloo, si bien es cierto que en los combates anteriores por dejadez, malas interpretaciones o ineptitud había podido decantar la suerte de un lado o de otro, más del lado francés, pero en esta campaña Napoleón no ando muy fino que digamos y sus generales y mariscales rozaron algunos de ellos el ridículo más espantoso.
Waterloo y la batalla final del Monte Saint-Jean se suele explicar en cinco partes:

1.-Los generales Reille y Jerome atacan Hougoumont aproximadamente a las 11:00 de la mañana (verdadera batalla dentro de la misma batalla)
2.-El general D´Erlon ataca el centro anglo-aliado pasadas las 13:30
3.-El mariscal Ney a eso de las 16:00 horas empieza las cargas de caballería.
4.-Ney ataca y toma La Haye Sainte a las 18:30.
5.-A las 19:30 la Vieja Guardia realiza el ataque final desesperado.

Vamos a centrarnos para explicar esta historia en la segunda fase.
Napoleón estaba confiado en que el intenso cañoneo al que somete al centro-izquierda de Wellington conseguiría debilitarlo de una manera apreciable, pero entre el suelo embarrado y que la infantería inglesa se cubre entre las colinas del terreno el resultado no es el esperado, pero esto Napoleón y su Estado Mayor no lo saben, así que envía al primer cuerpo de ejército a cargo del General D´Erlon a acabar la faena, romper el centro inglés y pa´casa.
Este cuerpo de ejército esta formado por 15.000 infantes, ojo a la cifra, y no se les ocurre otra cosa que avanzar hacía el inglés en columna, en vez de en línea, tenían que atravesar 1.5 Km de campo sembrado con trigo que en algunos lugares llegaba hasta el pecho, con un barrizal increíble y bajo una cañoneo incesante, vamos, lo que se llama un viaje de placer. Aún así bajo tales despropósitos D´Erlon tiene algunos éxitos iniciales debido a la cantidad de gente, más que a la táctica empleada, que repito, fue un auténtico desastre. Aún bajo el fuego concentrado de fusilería consiguen llegar hasta el centro en lo alto de una colina con muchísimas bajas, D´Erlon esta muy confiado porque acaba de tomar el mismo centro inglés, echando y humillando a los holandeses e ingleses que allí se encontraban, pero entra en escena la 5º División del general sir Thomas Picton que por allí pululaba, esta división la formaban 5.000, hombres y en Quatre Brass les habían dado medicina francesa a pozales y habían muerto casi 1.500, estaban algo tocados moralmente, pero apoyados por dos brigadas alemanas se rehacen, Picton que sabía que si no echaban a los franceses de allí estaba todo perdido, ordeno una descarga mortal de necesidad a quemarropa y a continuación a bayoneta calada se enfrentaron a los franceses en un cuerpo a cuerpo en la que tenían todas las de perder debido a su inferioridad numérica., de hecho al poco de entablar combate empiezan a retroceder. De repente, detrás de la 5ª de Picton aparecen los Scots Greys como auténticos salvajes a lomos de sus monturas, sobrepasan a la infantería inglesa y cargan contra el cuerpo de ejército de D´Erlon al grito de "Alba Go Bragh", los de Picton se crecen en banderillas al ver a los Scots y se lanzan a su vez contra la infantería francesa.
Resultado, los franceses se van con el rabo entre las piernas de la colina dejando a más de 2.000 prisioneros, de muertos ni hablo, los ingleses recuperan el centro y a partir de aquí la batalla se fue decantando cada vez más hacía el bando Aliado.

El siglo XVIII se acaba, aunque ya estamos en 1815 y da comienzo una nueva Europa, Napoleón dice hasta nunca e Inglaterra se convierte, ahora ya con galones, en una superpotencia.

lunes, 2 de marzo de 2009

De Recreación

Durante los días 28 de Febrero y 1 de Marzo se ha llevado a cabo en Zaragoza la representación de los últimos combates que ocurrieron en nuestra ciudad antes de la capitulación.
Fue llevada a cargo por diferentes grupos de Recreación Histórica venidos de toda España, Francia y Polonia en número de más de 300. El sábado a las 11 de la mañana y desde la Plaza San Agustín se empezaron los actos, con el desfile hasta la Plaza de España donde se hizo una ofrenda a los Caídos en la contienda, y desde allí, por el Coso hasta la Plaza del Pilar, formaron todos los grupos, se pasó revista, se hizo lectura a distintos escritos a cargo de las autoridades, se izaron las banderas de Francia, Polonia y España y para acabar se hicieron salvas a cargo de todos los grupos.
El sábado por la tarde en el Paseo de la Independencia se hizo la representación de un enfrentamiento entre las fuerzas invasoras y los defensores, la calle estaba a reventar, no cabía un alfiler, cañonazos y descargas de fusilería atronaban entre los edificios, fue impresionante, además es una de las pocas recreaciones que se hace dentro de un casco urbano y seguramente se vuelva a hacer al año que viene debido al éxito.
Luego todas las fuerzas se fueron hasta el Puente de Piedra donde se hizo un homenaje tirando al Ebro tres coronas de laurel con otra nueva Salva de Honor.
El camino desde Independencia hasta el puente de Piedra fue increíble, miles de personas esperando el desfile, no me esperaba que la gente respondiera de esta manera y me alegro un montón, al fin y al cabo, es conocer la historia de nuestra ciudad. La gente incluso silbó el paso de la Guardia Imperial y la Legión del Vístula, todos muy metidos en su papel, público y actores, pero siempre con respeto y muy buen rollo, me encantó, acabó el sábado con el grito de Viva Zaragoza a cargo de todos los grupos, lo cual evidentemente fue respondido con una gran ovación por parte del público.
El domingo se volvió a hacer otra recreación de una batalla en el Palacio de la Aljafería y otra vez, miles de personas en los alrededores. La ovación de la mañana se la llevaron los Voluntarios de Aragón a su entrada al castillo. Sin embargo los que levantaron pasiones fueron los chicos que recreaban con una fidelidad asombrosa en cuanto a vestimenta, paso y policía a la Legión del Vístula polaca, eran unos cincuenta y aparte de los actos, estuvieron el sábado junto con otros grupos desfilando sin parar por la Plaza del Pilar y la Plaza de La Seo y de verdad que lo hacían de lujo, incluso el oficial se enfadaba, y creo que de verdad, cuando alguno perdía el paso, mereció la pena pegarse tres días en autobús desde Varsovia para llegar aquí...creo.

Grupos asistentes por parte francesa:

-Estado Mayor Imperial
-Cazadores de Montaña
-Dragones de la Emperatriz

-Fusileros, Granaderos y Cazadores de la Guardia Imperial

-3º Regimiento de Infantería de Línea


-1º Regimiento Extranjero


-2º de Húsares


-3º Regimiento de Artillería (aquí en conjunto con el Real Cuerpo de Artillería, cañones azules)


-Legión Polaca del Vístula




Grupos asistentes por parte española:

-Dragones de Lusitania
-Real Cuerpo de Artillería
-Regimiento Provincial de Oviedo
-Regimiento La Reyna
-3º Regimiento Suizo de Reding
-Órdenes Militares
-Voluntarios de León
-Voluntarios de Valencia
-Tiradores del Bierzo

-Palafox y su Estado Mayor


-Regimiento Cariñena


-Regimiento Valencia


-Regimiento Jaén


-Voluntarios de Aragón



-Voluntarios de Madrid



-Infantería de Marina


-Cazadores de Olivenza


Si hay alguna equivocación con los nombres de los grupos y las fotos que les corresponden pido disculpas, pero os aseguro que es un pequeño follón acertar.
Me hubiera gustado sacar fotos de todos los grupos, pero me fue imposible, también fue una lástima que saliera el día nublado, las fotos habían podido ser mucho mejores, pero aún así espero que las disfrutéis.

lunes, 23 de febrero de 2009

200 Años No Son Nada

Este sábado 21 de Febrero se celebró el 200 aniversario de la capitulación de la ciudad de Zaragoza ante las tropas francesas. Fue a cargo de La Asociación Los Sitios con participación de la Asociación de Recreación Histórica "Voluntarios de Aragón". En el mismo sitio; Plaza del Portillo y Aljafería y a la misma hora; al mediodía.
Fue un acto muy sencillo pero muy emotivo, bastante gente acudió al mismo. Muchos de los integrantes de la Asociación Los Sitios acudieron vestidos de época evocando héroes y gente anónima que defendieron Zaragoza, "Voluntarios de Aragón" vestidos por supuesto con el uniforme y equipo que llevaba el 1º Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón que tan bravamente se distinguió en la defensa de la ciudad.
En la Plaza del Portillo se leyó el Acta de Capitulación y se escuchó el pasaje de ese día del diario de Los Sitios de Faustino Casamayor en un respetuoso silencioso por parte de todos los asistentes.
Luego como debió de ser en 1.809 los defensores se dirigieron hasta la Aljafería con las armas al hombro y en perfecto orden para la entrega de las mismas, pero esta vez fueron claveles.

Voluntarios de Aragón a la espera


Plaza del Portillo, Voluntarios y Asociación Los Sitios


Madre Rafols y ¿Santiago Sas o Boggiero?


Casta Álvarez izquierda y María Agustín derecha


¿Felipe Sanclemente ó Mariano Cerezo? y la condesa de Bureta.

Si en los pies de foto hay algún error pido disculpas, ya que me baso en como iban vestidos y comparándolos con grabados y dibujos de la época intento averiguar de quien van caracterizados.


viernes, 20 de febrero de 2009

Capitulación


No es lo mismo que rendición. La diferencia es sencilla, rendición en el caso de guerra es cuando uno de los dos ejércitos enarbola la bandera blanca y espera a que el vencedor sea benevolente. Capitulación es cuando los dos bandos se sientan a negociar las condiciones para dar término a la guerra en cuestión por distintas razones, como puedan ser que el vencedor vaya a serlo de una manera u otra y quiera acabar con más muertes innecesarias.

Hasta tres veces envían mensajes a Palafox durante los dos sitios para que se rinda, y este por otras tres veces les dice que se vayan a escaparrar, los franceses allá por el veinte de Febrero tenían controlada una cuarta parte de la ciudad y ya estaban en Las Tenerías, parece poco, pero Zaragoza estaba completamente sitiada, no podía recibir ayuda de ningún tipo, no había alimentos, no había prácticamente munición, el tifus causaba estragos, en fin, la cosita estaba muy mal.


Palafox, enfermo por las fiebres, delega la defensa en el general Saint Marq ,el 19 de Febrero un enviado de este se entrevista con el mariscal Lannes e intenta conseguir una tregua de tres días, para primero, conocer el avance de las tropas francesas en la península y valorar las posibilidades reales de recibir ayuda y segundo, si las anteriores respuestas a las preguntas fueran negativas, aceptar la capitulación de Zaragoza con la palabra de honor de Lannes de perdonar la vida a los sitiados.

Pedro María Ric que preside la Junta de Defensa reúne a la misma de manera secreta el veinte por la noche, acuden sólo ocho de los treinta y dos constituyentes, Saint Marq y algunos más decide seguir con la lucha. pese a la que está cayendo, pero se acuerda optar por la capitulación. Los defensores se enteran y muchos de los que aún pueden sostener un arma montan en cólera, en las calles se monta la de dios es cristo, intentan apoderarse de artillería y fusiles queriendo proseguir la defensa hasta la inmolación y durante toda la noche se producen manifestaciones contrarias a la capitulación, Palafox, moribundo pero en un momento de lucidez, se entera, quiere seguir con la defensa “hasta la última tapia de Zaragoza”, se niega a la rendición pero a punta de pistola los franceses le sacan de la cama y le obligan a firmar el Acta de Capitulación en el cuartel general francés en Casablanca junto con el resto de la Junta de Defensa que faltaba por firmar, en un acto humillante, los vencedores tienen estas cosas. Esta acta consta de once puntos, por supuesto, no se acata casi ninguno, como por ejemplo el respeto de las vidas a los sitiados, con los viles asesinatos de Santiago Sas y el padre Boggiero a bayonetazos y tirados al Ebro.


El veintiuno al mediodía los defensores deben de entregar sus armas en el Portillo, el general Lejeune nos cuenta ese momento “«La columna española salió ordenadamente con sus banderas y armas. Nunca pudo nuestra vista contemplar un espectáculo más triste y conmovedor. Trece mil hombres enfermos con el germen del contagio en su sangre, enflaquecidos horriblemente, de barba negra, larga y descuidada, con fuerza apenas para sostener sus armas, se arrastraban lentamente al sonido del tambor. Sus trajes sucios y en desorden, bosquejaban un cuadro de la más espantosa miseria. Un sentimiento de arrogancia y orgullo indefinibles aparecía en los rasgos de sus semblantes lívidos, ennegrecidos por el humo de la pólvora y sombríos por la cólera y la tristeza... En el momento en que estos bravos depusieron sus armas y entregaron sus banderas veíaseles presa de un violento sentimiento de desesperación. Sus ojos chispeaban de cólera».


Esto es lo que se encuentran los franceses cuando se apoderan de Zaragoza después de la capitulación: 6000 muertos en las calles, 26.000 enfermos y heridos, la ciudad destruida en su practica totalidad, hambre, incendios, miseria, y aún así, muchos querían seguir defendiendo lo indefendible.

Nos dice el general Brand “El aspecto que ofrecía Zaragoza cuando entraron los sitiadores a la Plaza del Pilar era uno de los cuadros que no se olvida jamás. Estaba llena de mujeres y de niños llorando, de féretros y cadáveres sin ataúdes. En algunos sitios había hasta veinte de éstos apilados. La calle de Toledo era la más siniestra; era el refugio de la población de los barrios invadidos. En los arcos yacían mezclados niños, ancianos, moribundos, muertos, muebles. En medio de la plaza, un montón de cadáveres desnudos. He asistido al gran reducto de Moscú, pero en ninguna parte he sentido la emoción de Zaragoza”


Zaragoza, antes del asedio estaba habitada por 55.000 almas, en el segundo asedio llego a contar con 47.000 militares y sumados a estos una población civil de 30.000 personas. Las bajas en combate fueron de unos 6.000, pero el hambre, el frío y el tifus elevaron la cifra a 55.000 muertos.

Ya he dicho que el día de la capitulación Zaragoza contaba con 26.000 heridos y enfermos y por el tifus morían diariamente unas 600 personas sobre estas fechas.

Hubo 12.000 defensores que no juraron lealtad al nuevo Rey, José I, como ponía en uno de los once puntos de la Capitulación, así que fueron conducidos a Francia en una cuerda de presos, cada día por el camino había cientos de muertos, Napoleón dijo de ellos que eran “fanáticos que no merecen ninguna consideración”


La ciudad comienza de nuevo con 12.000 personas, con un 75 % menos de población antes de la guerra, tardando muchos años en recuperarse demográficamente, la misma proporción de destrucción sufrió la ciudad en lo que a edificios e instalaciones se refiere, conventos, palacios, iglesias, casas, fábricas, puentes, etc. Zaragoza, durante décadas, no contó con capital humano profesional adecuado, y la burguesía prácticamente desapareció.

Durante los dos sitios murieron condes, barones, labradores, amas de casa, empresarios, militares, niños, trabajadores, profesores, clérigos, monjas, muchos de ellos lo hicieron con el fusil en la mano defendiendo su libertad, y eligieron morir antes que ser sometidos por los franceses, quién sabe si hubiesen vivido mejor que como lo hacían bajo el reinado del inútil de Fernando VII, pero fue su elección y esto es lo que les hace grandes a los ojos de todos nosotros.

Ayer, hoy y siempre, a Zaragoza la defiende su gente.


¿Zaragoza se rendirá? La muerte al que esto diga.

Zaragoza no se rinde. La reducirán a polvo: de sus históricas casas no quedará ladrillo sobre ladrillo; caerán sus cien templos; su suelo abrirase vomitando llamas; y lanzados al aire los cimientos, caerán las tejas al fondo de los pozos; pero entre los escombros y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.


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